miércoles, 24 de marzo de 2021

Solo las bestias (2019)****

 Dir: Dominik Moll

Int: Denis Menochet, Valeria Bruni Tedeschi, Laure Calamy, Nadia Tereszkiewicz, Damien Bonnard, Bastien Bouillon, Guy Roger 'Bibisse' N'Drin 



De bestias y hombres 

He querido parafrasear en el título de este artículo al gran escritor John Steinbeck y su gran novela titulada De ratones y hombres. Solo las bestias (Seules les bêtes), filme francés dirigido por el cineasta de origen alemán Dominik Moll y basado en la novela homónima de Colin Niel, nos narra una serie de historias vitales entrelazadas con una estructura narrativa que remite directamente a títulos de peso como Vidas cruzadas (RobertAltman, 1993) o al también magnífico Babel (2000), del cineasta mexicano GonzálezIñárritu. En cuanto a la atmósfera aislante y opresiva de un medio rural hostil y rodeado por la nieve, coquetea también con Fargo, el thriller magistral de los hermanos Coen. 


Con una estructura tipo puzzle en la que todas las piezas, hasta las más pequeñas y 
detallistas, encajan a la perfección. Este polar francés del siglo XXI nos introduce en una trama genuinamente Noir con la desaparición de una mujer en plena tormenta de nieve. Su coche aparece abandonado y la policía pone en marcha la maquinaria de investigación. 



Nada tiene aparentemente sentido, pero entregado a hacer disfrutar al espectador, Dominik Moll nos irá desvelando todos los hilos de unión y secretos que esconden personajes cotidianos, en principio, inconexos entre sí. Y lo hace con verdadera maestría, dosificando y logrando que el espectador esté cada vez más introducido y enganchado hasta el desenlace final. Otro de los puntos fuertes del cine galo son sus actores y actrices. En este sentido, excelente todo su reparto, destacando Valeria Bruni Tedeschi, Laure Calami, NadiaTereszkiewick (nominadas ambas al César por este filme), Denis Menochet Y DamienBonnard. Solo las bestias también triunfó en el pasado Festival de cine de Tokio, recibiendo el premio del poúblico y el de mejor actriz para Tereszkiewick. 


A pesar de no tener una filmografía muy amplia, Moll tiene en su haber cinco 
largometrajes y varios trabajos fílmicos para series de televisión, destacando su opera prima Harry, un amigo que os quiere (2000) y el thriller Lemming (2005), ambos nominados a la Palma de Oro de Cannes. Moll sabe jugar con la comedia y el drama, lo ha demostrado a lo largo de su filmografía, y en Solo las bestias hace gala de un humor negro elegante e irónico que, sin duda, enriquece la historia y la dota de matices que siempre se agradecen. 

Sin duda, el cine negro francés demuestra en este estimulante thriller que sigue en lo más alto. 

Posiblemente, el mejor trabajo de Dominik Moll hasta la fecha. Un filme imprescindible para los amantes del género negro. De lo mejor de la cartelera actualmente. No se lo pierdan.

GONZALO J. GONZALVO

jueves, 11 de marzo de 2021

Pequeños detalles (2021)***

 Dir: John Lee Hancock

Int: Denzel Washington, Rami Malek, Jared Leto, Chris Bauer, Sofia Vassilieva, Natalie Morales, Terry Kinney, Michael Hyatt, Kerry O'Malley, Sheila Houlahan, Joris Jarsky, Dimiter D. Marinov, Jason James Richter, Isabel Arraiza, Stephanie Erb, Samantha Cormier, Tom Hughes, John Kim, Patricia Mizen.


El pasado siempre vuelve 

Joe "Deke" Deacon (Denzel Washington), el sheriff del condado de Kern, es enviado a Los Ángeles para apoyar un trabajo policial de recopilación de pruebas. Pero una vez allí, Deke se ve envuelto en la búsqueda de un asesino en serie que aterroriza a la ciudad. El sargento Jim Baxter (Rami Malek) del departamento del Sheriff de Los Ángeles está al cargo de la investigación y búsqueda del asesino. Impresionado por el instinto policial de Deke, unen sus esfuerzos para perseguir al asesino. El pasado de Deke aflora y el caso se complica.



Con un reparto de lujo protagonizado por tres actores con Oscar en sus vitrinas (Washington, Leto y Malek), John Lee Hancock ha planteado un thriller ambientado en los años 90 que, además, bebe de forma evidente, tanto del cine negro clásico, como de importantes filmes como Zodiac (2007) o Seven (1995) de David Fincher, todos ellos con la figura del asesino múltiple como elemento principal de la trama. En cuanto a referencias clásicas, el filme no esconde ese “retorno al pasado” como homenaje al homónimo filme de 1947 del gran director Jacques Tourneur que resulta fundamental en la arquitectura narrativa de la película. 


Con semejante reparto y una historia medianamente interesante, deberíamos estar ante un 
thriller más que notable, pero por desgracia, el señor Hanckock no es David Fincher, aunque como guionista, tiene en su haber títulos tan interesantes como Medianoche en el jardín del bien y del mal (1997) o Un mundo perfecto (1993), ambas dirigidas por el gran Clint Eastwood.


Sin duda, lo mejor del filme son las interpretaciones (especialmente apreciables en la 
V.O.S.E), destacando la del siempre sobresaliente Denzel Washington, y la de un desasosegante e inquietante Jared Leto, que infunde en el espectador un mal rollo y una repulsión más que notables. En cuanto al tercer as de este trío de actores masculinos,(Malek), resulta en pantalla algo envarado y poco natural, aunque cumple con su papel. 

El filme tiene elementos que lo entroncan con lo mejor del género negro, en especial por la línea difusa entre el bien y el mal en la que se mueven los tres protagonistas principales de la historia. Sin embargo, a pesar de contener momentos y escenas brillantes, la película carece de la fuerza y efectividad de los ya citados filmes de Fincher, aunque su estética visual (la fotografía es de John Schwartznan), intente emular u homenajear la sofisticación visual de Fincher (la de Seven en manos de Darius Khondji y en Zodiac en las de Harris Savides) con un resultado bastante satisfactorio. Si no estuviese interpretado por monstruos de la talla de unos sobresalientes Leto o Washington, quizá estaríamos hablando de un thriller menor y mejorable, aunque, en conjunto, la película logra mantener el suspense y la atención del espectador de principio a fin.


Quizá Hancock debería haber arriesgado más en esta historia teniendo los actores que tenía, 
pero lo cierto es que, a lo largo de su carrera, nunca lo ha hecho, optando siempre más por la comercialidad y la rentabilidad de sus obras. 

Pequeños detalles resulta un filme recomendable para todos los amantes del género negro y el thriller y, por supuesto, para seguidores de las carreras de actores de la talla de Jared Leto y Denzel Washington. Ah,...y recuerden... el cine es seguro... a pesar de que por sus salas deambulen, de vez en cuando, presuntos asesinos en serie.

GONZALO J. GONZALVO

lunes, 22 de febrero de 2021

Noticias del gran mundo (2020)****

 Dir: Paul Greengrass

Int: Tom Hanks, Helena Zengel, Neil Sandilands, Elizabeth Marvel, Ray McKinnon, Mare Winningham, Chukwudi Iwuji, Thomas Francis Murphy, Michael Angelo Covino, Fred Hechinger, Annacheska Brown, Christopher Hagen, Michelle Campbell, Stafford Douglas, Stephanie Hill, Clint Obenchain, Winsome Brown, J. Nathan Simmons, Cynthia Casaus, Francheska Bardacke, William Sterchi, David Hight, Brenden Wedner, Randy Ritsema, Bob Knowlton, Cheo Tapia. 



Este western se inspira en la novela de Paulette Jiles, convertido en un guion sólido por el novelista, poeta y guionista Luke Davies, un creador sensible y efectivo que ya ha dado buenos frutos en el cine, con los guiones de Life (2015) de Anton Corbijn, Lion (2016) de Garth Davis, o siendo uno de los creadores (el otro es David Michôd) de la serie Trampa 22 (2019), revisitación de la mítica Catch-22 (1970), película de Mike Nichols, que partía del libro Joseph Heller. En el guion de News of the World ha colaborado el experto realizador inglés Paul Greengrass, que ha dirigido el fim y se está convirtiendo en un cineasta con títulos importantes (también a nivel comercial) como Bloody Sunday (2002), El mito de Bourne (2004), United 93 (2006), El ultimátum de Bourne (2007), Capitán Phillips (2013), Jason Bourne (2016) o 22 de julio (2018).



Cinco años después del fin de la Guerra Civil estadounidense, el capitán Jefferson Kyle Kidd (Tom Hanks), veterano de tres guerras, viaja de ciudad en ciudad narrando noticias, hablando de presidentes y reinas, de luchas gloriosas, devastadoras catástrofes y apasionantes aventuras que tienen lugar en cualquier rincón del mundo. Recreando con pasión y verdad las noticias del mundo, reinventando un presente que suele ser muy duro para quienes suelen escucharle. Un modo de reimventar la historia quizás no tan alejada del modo en que lo haría el cine, "basado en hechos reales", en un próximo futuro. Un día, en las llanuras de Texas, el capitán conoce a Johanna (Helena Zengel), una niña de diez años secuestrada seis años atrás por la tribu Kiowa, y que durante ese tiempo fue educada como uno de ellos. Johanna, en contra de su voluntad, debe irse a vivir a casa de sus tíos, un lugar hostil y desconocido para ella. El capitán Kidd acepta entregar a la niña a sus tutores legales. En el viaje, ambos recorrerán cientos de kilómetros a través de una inhóspita naturaleza, y deberán enfrentarse a enormes dificultades, humanas y naturales, en búsqueda de un lugar al que puedan llamar “hogar”.



La película recupera el espíritu de los mejores westerns. Greengrass se apoya en Tom Hanks, cuya figura y personalidad (y sus interpretaciones de los útimos años), cada vez se asemejan más a los personajes positivos que hizo el mítico James Stewart (1908-1997) en los filmes de John Ford o Anthony Mann. Como en aquellos casos del western clásico, hay un lado semioculto en la historia del capitán Kidd, un pasado doloroso y terrible que no le impedirá escoger el mejor camino después de no pocas vicisitudes. Tampoco la historia se diferencia tanto de algunas anécdotas ya tópicas, narradas en el western sobre los blancos "adoptados" por las masacradas naciones indias. Siguiendo con las características de los mejores westerns, los paisajes y la naturaleza bella, pero también dura e inclemente, son los protagonistas que adquieren una gran fuerza simbólica y nos cuentan la descarnada violencia (escenas con los búfalos) de los colonizadores al intentar someter esos territorios vírgenes a la lógica de un capitalismo incipiente pero que ya mostraba su cara más inhumana y atroz. 



Greengrass aporta sobriedad y un discurso ligeramente crítico ante la intolerancia y la violencia. La Guerra de Secesión (1861-1865) terminó hace poco tiempo y en Texas todavía predomina un cierto espíritu revanchista que le viene bien al guionista y director para desarrollar una historia con elementos de denuncia que todavía están de actualidad en unos USA, todavía divididos por dos modos opuestos de entender la política y, en definitiva, la vida y, por otra parte, no rehuye algunos guiños más sensibleros (quizás más cercanos al coguionista Luke Davies) en la relación entre el capitán Kidd y la niña Johanna.



Película que les recomiendo que vean en una sala de cine (a pesar de las restricciones) para disfrutarla en su totalidad. Al ser producida por Netflix podrán verla próximamente en su casa y seguiría siendo un buen espectáculo cinematográfico pero que ha perdido algunas de las esencias que han venido definiendo a las mejores del género...

Roberto Sánchez

viernes, 19 de febrero de 2021

Hasta el cielo (2020)***

 Dir: Daniel Calparsoro

Int: Miguel Herrán, Carolina Yuste, Luis Tosar, Asia Ortega, Patricia Vico, Fernando Cayo, Richard Holmes, César Mateo, Marina Campos, Dollar Selmouni, Lucio Romero, Jaime García Machín.



Hasta el cielo... deprisa...deprisa…

Desde mi última visita de las salas y teniendo en cuenta lo paupérrimo en cuanto a novedades en la cartelera, el estreno (aunque previsto para finales de verano de 2020) de Hasta el cielo, el último thriller del director español Daniel Calparsoro, me ha despertado el interés suficiente para ir a degustarla en la pantalla grande. 

Los lectores habituales se darán cuenta de que, en el titular del artículo de crítica cinematográfica, siempre introduzco un guiño a la película de la que voy a escribir. En este caso, los cinefilos habrán advertido, sin duda, un evidente homenaje al Deprisa, deprisa (1981) del insigne director español, Carlos Saura, obra maestra de nuestro Neo Noir patrio y cañí. 


Con un eficiente guion del propio Calparsoro y del especialista en el género Jorge Gerricaechevarría, autor de títulos como Perdita Durango (Álex de la Iglesia, 1997), Celda 211 (Daniel Monzón, 2009), El niño (Daniel Monzón, 2014) o Cien años de perdón (Daniel Calparsoro, 2016) y colaborador habitual de Álex de la Iglesia, Daniel Monzón y Calparsoro, como hemos visto, nos cuenta la historia de Ángel (Miguel Herrán), un chico “de barrio” inmerso en el ambiente delincuencial que ingresa en una banda de aluniceros especialistas en robos exprés violentos y muy efectivos.  

Ángel comienza a escalar rápidamente sumido en una espiral de atracos, dinero negro, negocios turbios y abogados corruptos que le llevará a ser acorralado por Duque (Fernando Cayo), un férreo policía. Desoyendo los consejos de su gente, Ángel consigue ascender hasta convertirse en el protegido de Rogelio (Luis Tosar), uno de los tipos que controla el mercado negro de la ciudad. Con éste y Sole (Asia Ortega), la hija del capo, Ángel descubrirá el alto coste del precio del poder. El rápido ascenso hasta el cielo le colocará al borde del precipicio del infierno. 



En esta ascensión "Hasta el cielo" del protagonista, Calparsoro introduce referencias y homenajes a diversos títulos de ese subgénero de los años 70 y principios de los 80 que fue luego denominado "Cine quinqui". También, y teniendo en cuenta su factura trepidante, nos recuerda visualmente a títulos ya míticos del thriller neo-noir de los 90 como Heat (Michael Mann, 1995), o Ronin (John Frankenheimer, 1998). 

Los mimbres y fundamentos clásicos del género negro también están presentes en este Hasta el cielopuesto que en el firme podemos ver perfectamente las fases de ascenso, cúspide, declive y caída del gangster, encarnadas en un joven y ambicioso delincuente que también recuerda a ese Tony Montana que bordó en los 80, con una perfección escalofriante, el gran actor Al Pacino en El precio del poder / Scarface (Brian de Palma, 1983) (otra indudable influencia en el filme). Con todas estas referencias y guiños cinéfilos, Daniel Calparsoro ha construido un thriller trepidante, que aunque incide en algunos lugares comunes, atrapa al espectador con su fuerza visual y no lo suelta hasta el final. Con unas interpretaciones de jóvenes actores y actrices bastante destacables, en especial las de la pareja protagonista encarnada por Carolina Yuste (Estrella), una postmoderna femme fatale barriobajera) y Miguel Herrán (Ángel), el todavía joven, aunque ya más maduro, protagonista de aquel estupendo A cambio de nada (2015), que dirigió hace unos años Daniel Guzmán y que le dio a conocer. Son igualmente destacables el siempre sólido y rocoso Luis Tosar (Rogelio) y Patricia Vico (Mercedes), encarnando a una hermosa y corrupta abogada, otra femme fatale de la era pre-pandémica...


Hasta el cielo, como buen Neo Noir (en este caso del siglo XXI), alterna las fechorías y robos con la 
historia de amor del protagonista. Un juego a dos, e incluso a 3 barajas, imposible de mantener durante mucho tiempo que, indefectiblemente, llevará a su protagonista desde la gloria a los infiernos. 

Un thriller con muchos caballos de potencia, visualmente adictivo, que demuestra que Daniel Calparsoro, autor de otros títulos noir destacados como Salto al vacío (1995), A ciegas (1997), Asfalto (2000) o Combustión (2013), sigue siendo uno de los valores seguros del thriller patrio. 

El cine quinqui ha muerto..., larga vida al cine quinqui Neo Noir.


GONZALO J. GONZALVO

martes, 26 de enero de 2021

Josep (2020)****

 Dir: Aurel

Int: Con las voces de Sergi López, Emmanuel Vottero, Xavier Serrano, David Marsais.



El dibujante de prensa francés Aurélien Froment ‘Aurel’ ha recuperado la figura de Josep Bartolí en esta brillante ópera prima titulada simplemente Josep. Josep Bartolí, fue un excelente dibujante y pintor catalán, un tanto olvidado, que sobrevivió en el terrible contexto del exilio y logró escapar de los campos de exterminio para acabar estableciéndose en México, donde entabló amistad con Frida Kahlo, y pintar decorados para películas históricas en Hollywood en Estados Unidos.



La verdad es que ya existe una larga lista de largometrajes de animación excelentes, dirigidos a un público adulto. Cineastas que por cuestiones puramente estéticas o por condicionantes de la historia que quieren transmitir, escogen la animación. En este caso la elección parecía muy lógica y adecuada. Un ilustrador y dibujante francés, con poca experiencia en el cine, escoge relatarnos las peripecias vitales de otro dibujante e ilustrador. Escoge, además, un tipo de animación limitada y tradicional que huye de las sofisticaciones del 3D y apuesta por un cierto estatismo que extrae una indudable belleza de los propios diseños de Bartolí, reinterpretados con maestría por Aurel. La dureza de los hechos que nos cuentan nos abre las puertas a los campos de concentración que los franceses crearon en el sur de Francia para albergar a los exiliados españoles, y lo hace sin ocultar la crueldad de los políticos que establecieron esas medidas y la de los carceleros que torturaron a aquellos españoles que tuvieron que salir de su país para salvar sus vidas.



La indudable belleza de las imágenes, aunque nos muestren de forma expresiva y efectiva la terrible situación de los campos, la estupenda elección de la música y canciones de Silvia Pérez Cruz, una de las pocas voces capaces de fusionar flamenco y jazz, facilitan la transmisión de un relato necesario y poco conocido. Muchos españoles sufrieron esta situación y no tuvieron la suerte de escapar. 

Algunos recientes relatos cinematográficos intentan recordarnos aquellos sucesos, como los documentales Gurs, Historia y Memoria (2017) de Verónica Sáenz o Francisco Boix, un fotógrafo en el infierno (2002) de Llorenç Soler, y volviendo a la figura de Francisco Boix, en la ficción naturalista de El fotógrafo de Mauthausen (2018) de Mar Targarona.



Aurel, en el cine, tenía poca experiencia, debutando con el cortometraje de animación Octobre noir ou Malek, Saïd, Karim et les autres... (2011), codirigida con Florence Corre. Aurel se apoya ahora en el experto guionista Jean-Louis Milesi, que tiene en su haber como director 5 largos y 2 cortos y más de 20 como guionista, destacando su trabajo en Marius y Jeannette (1997) y De todo corazón (1998), ambas de Robert Guédiguian. La historia, sin perder su valor documental, adquiere un sólido valor dramático ya que la vida de Josep Bartolí daba para adentrarnos en los ajetreados años finales de las décadas de los Treinta y los años iniciales de los Cuarenta del siglo XX. Para ello, desarrolla la figura de un "amigo en el infierno", uno de los gendarmes guardianes del Campo de Concentración de Argelès-sur-Mer.



En Febrero de 1939, el gobierno francés, abrumado por la oleada de republicanos que huyen de la dictadura de Franco, opta por confinar a los españoles en campos de concentración. En uno de aquellos campos, dos hombres, separados por un alambre de púas, traban una amistad. Uno de ellos es Josep Bartoli, un dibujante que lucha contra el régimen de Franco y el otro un guardián francés que se apiadará de Josep, y lo ayudará a sobrevivir. 



Josep Bartolí, era dibujante, sindicalista, escritor y militante del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM). Este ilustrador catalán retrató el horror que veía ante sus ojos en forma de dibujos de gran carga dramática, con un trazo “semi-realista, rápido, limpio, directo, justo y muy sensible”. De esas características Aurel ha sido capaz de extraer los suficientes elementos estilísticos para darle mucha fuerza e intensidad al relato audiovisual.



No me resisto a contarles algo más sobre el protagonista de esta historia. Josep Bartolí i Guiu (nacido en Barcelona, en 1910 y fallecido en Nueva York, el 3 de diciembre de 1995) fue sindicalista, pintor, escenógrafo, dibujante y escritor. Nació en 1910 en el seno de una familia vinculada a la música y el arte: su padre, Salvador Bartolí, fue profesor de música y llegó a componer alguna zarzuela. Siendo muy joven comenzó a trabajar como dibujante en la prensa y se implicó en el sindicalismo de la Barcelona de la época. Fundó el Sindicato de Dibujantes, y durante la Guerra Civil, ejerció de comisario político del POUM. Fue amigo de Victoria Kent. En febrero de 1939, casi al final de la Guerra Civil Española (1936-1939), atravesó la frontera con Francia. A lo largo de dos años, pasaría por siete campos de concentración, el último de ellos el de Bram, de donde se evadió. Detenido por la Gestapo, fue enviado al campo de Dachau, pero en el camino huyó saltando del tren y, tras un largo periplo, llegó a México. Allí retomó su actividad pictórica, entró en contacto con el entorno de Diego Rivera y Frida Kahlo, de quien fue amante, y participó en la fundación de la galería Prisse. En Estados Unidos fue primer dibujante de la revista Hollyday, donde se convertiría en uno de los artistas más cotizados de la época. Realizó decorados para películas históricas en Hollywood y formó parte del grupo 10th Street, junto con Willem de Kooning, Franz Kline, Jackson Pollock y Mark Rothko.



La historia, reinterpretada por Milesi y Aurel, se nutre de la realidad para ofrecernos un fresco sugerente y entretenido que desarrolla algunos de los sucesos y los convierte en un relato ágil y fresco que combina las mejores virtudes del cómic y el cine. 

En 1973 Josep Bartolí, recibió el premio Mark Rothko de Artes Plásticas. Entre sus libros ilustrados se encuentran Calibán (1971), The Black Man in America (1975) y Campos de concentración (México, 1943; Madrid, España, 2007), que sobre textos del periodista catalán Narcís Molins i Fàbrega, recoge su extensa serie documental de dibujos a plumilla sobre su experiencia en los campos de concentración y en buena medida sirvieron como inspiración a Aurel o se tomaron en algunos casos directamente para reforzar los diseños del film de animación.




Roberto Sánchez.