sábado, 20 de julio de 2019

Los muertos no mueren (The Dead Don't Die, 2019)***

Dir: Jim Jarmusch
Int: Bill Murray, Adam Driver, Tilda Swinton, Chloë Sevigny, Steve Buscemi, Danny Glover, Caleb Landry JonesRosie Pérez, Iggy Pop, Sarah Driver, RZA, Selena Gomez, Carol Kane, Tom Waits

Una de zombies bajo el prisma de Jarmusch   

JIm Jarmusch es director, guionista, actor y productor. Nació en Ohio en 1953, trasladándose a Nueva York en la década de los setenta, ciudad que marcará toda su carrera y filmografía, ya desde un principio, con el largometraje Permanent Vacation (1980). Con una fulgurante y exitosa carrera, este director inclasificable, triunfará después con títulos como Extraños en el paraíso (1984), Bajo el peso de la ley (1986), Mystery Train (1989) o Dead Man (1995), película nominada a la Palma de Oro en Cannes, y que lanza al estrellato a un joven Johnny Depp. En 1999 llegará Ghost Dog: el camino del samurái, una de mis preferidas de este director junto con Flores rotas (2005) y Solo los amantes sobreviven (2013). 



El cine de Jarmusch se caracteriza por un humor y una ironía envuelta en una estética underground muy neoyorquina. Fiel a sus actores, amigos y musas artísticas, como el cantante y actor Tom Waits, la andrógina actriz Tilda Swinton o el estrafalario cantante Iggy Pop (ideal para hacer de zombie), Jarmusch es un pintor costumbrista de la fauna de la gran urbe que, en su último trabajo, viaja a la América profunda para ahondar en el ambiente y personajes más propios del Fargo de los hermanos Cohen. 



Jarmusch se homenajea a sí mismo y a su cine, y parodia el cine de zombies con un tono de comedia socarrón e irreverente, no dejando de lado la crítica social y una marcada vena ecologista, y vinculando el apocalipsis zombi al inapelable cambio climático. 



Los siempre impecables, para papeles friquis y extraños, Tom Waits y Tilda Swinton, aportan el sello genuinamente Jarmusch a un filme que poco aporta al género, pero que resulta entretenido y dotado de un humor negro impagable. Veteranos como Steve Buscemi o Danny Glover, aportan un caché añadido, arropados por cameos de Rosie Pérez, Iggy Pop o la joven Selena Gómez. 

Un filme dónde el personaje más extraño resulta el más racional, pues lucha de un modo efectivo contra los zombies y, visto el panorama, decide poner tierra de por medio.

Buena fotografía de Frederick Elmes y también  estupendos (y baratos, en la mejor tradición de la serie B.) efectos especiales y de maquillaje, para un filme de género que homenaje a los clásicos de George A. Romero, creador y maestro de este subgénero de muertos vivientes. 

Imprescindible para los amantes del cine del director neoyorquino, siempre vivo, disconforme, interesante y divertido. Para los que busquen acción y zombies más rápidos que Usain Bolt...mejor abstenerse.



Que quieren que les diga, si no hubiera sido por una panda de adolescentes groseros y maleducados (cosa ya habitual) me lo hubiera pasado pipa. Aún así, creo que siempre merece la pena compartir un buen rato con Jim Jarmusch y sus inclasificables historias y actores.

GONZALO J GONZALVO

-Palafox-

viernes, 21 de junio de 2019

VI MUESTRA CINEMATOGRÁFICA DE MOYUELA

El día 24 de Agosto,tendrá lugar la VI Muestra Cinematográfica de Moyuela con un apasionante programa de 9 cortometrajes de todos los géneros. Comedia, fantasía, animación, realismo y reconstrucción histórica. Algunos se acercan al ámbito documental y al de la denuncia social, otros se  mueven dentro de las reglas más convencionales y genéricas. Del "noveno" trabajo todavía no conocemos el título pues estará "recién horneado", y será el ganador de la Segunda Edición de Belchite de Película (19 y 20 de Julio de 2019), certamen de cine exprés que se inició el año pasado y del que también tendremos una exposición dedicada al rodaje en su pueblo viejo de Las aventuras del Barón Munchausen (1988), de Terry Gilliam, que convocó a numerosos extras y figurantes de toda la Comarca del Campo de Belchite.



Tendremos el habitual Premio del Público, que otorgarán los asistentes tras el visionado de los trabajos y este año, los seleccionados tendrán, además de los habituales trofeos y reconocimientos, un Premio Sorpresa.

Os esperamos a todos, cómo en años anteriores...

Programa:

A qué juegan los juguetes (2019), duración: 4 min.
Director: José Ángel Guimerá
Guion: José Ángel Guimerá
Dirección de fotografía: Fernando Medel
Banda sonora: Ignacio Falcón
Intérpretes: Ignacio Martínez, Adelaida Ramírez, “Los juguetes” del Museo 

Al caer la noche, los juguetes cobran vida, y somos testigos, mediante la magia de la imágenes, de las luces y las sombras animadas, del mundo secreto que se esconde en el Museo del Juguete de Urrea de Gaén (Teruel).




El astronauta (2018), duración 16 min.
Dirección: José Manuel Herráiz
Guion: José Manuel Herráiz
Dirección de fotografía:
Banda sonora: Audio Network Ltd – Audiomachine 
Intérpretes: Chavi Bruna, Jorge Asín, Lucas Boyle

Luis (Chavi Bruna) no es un padre perfecto. Absorbido por el trabajo, ha incumplido una y otra vez su promesa de asistir a los partidos de fútbol de su hijo Miguel (Lucas Boyle). Hasta que solo queda uno. Luis acudirá al partido decisivo, pero tiene un problema: tendrá que hacerlo 

vestido de astronauta.




El cumpleaños de Adelaída (2019), duración: 6 min.
Director: Alumnos del Instituto Pedro Laín de Híjar, asesorados por la Escuela de cine Un Perro Andaluz (Cristina Vilches y Leonor Bruna)
Animación: Cristina Vilches
Coordinador del proyecto: José Ángel Guimerá
Guion: Alumnos del Instituto, Cristina Vilches y Leonor Bruna
Dirección de fotografía: Francisco Javier Millán

El Museo de Juguetes de Urrea de Gaén es el escenario en el que se mueven los protagonistas de El cumpleaños de Adelaida. Fruto del trabajo de un taller de animación stop-motion. Han colaborado para hacerlo realidad, el Centro de Estudios Bajo Martín, el propio Museo de Juguetes de Urrea, el Instituto Pedro Laín Entralgo de Híjar y la Escuela de Cine Un Perro Andaluz de Zaragoza. En el taller se ha realizado un rodaje en el que han trabajado, animando a los distintos personajes, varios alumnos del citado instituto. La grabación ha sido supervisada por la animadora audiovisual Cristina Vilches.

El sueño de Ezequiel (2017), duración: 13 min.
Director: Ana Asión
Guion: Ana Asión
Dirección de fotografía: Gabi Orte
Banda sonora: Joaquín Carbonell y otros.
Intérpretes: Antonio Tausiet, Inés Esteban, Ana Esteban


La historia del emblemático casino de la Puebla de Híjar (Teruel), derribado recientemente.









Greta (2018), duración: 5 min.
Director: Daniel Calavera
Guion: Daniel Calavera
Dirección de fotografía: Rubén Blanco, Alfonso Millán, Manuel Buil
Banda sonora: Isabel Catalán
Intérpretes: Ximena Miranda, Álvaro González, Ana Blanco,  Alberto Jimeno

"Este cortometraje está basado en hechos reales, tratando un grave problema en la actualidad. Rogamos no provoquen reyertas durante su visionado y, sobre todo, guarden el mayor silencio posible... Por su propia seguridad."




Había una vez (2018), duración: 6 min.
Director: Laura Torrijos-Bescós
Guion: Laura Torrijos Bescós
Dirección de fotografía: Daniel Vergara Muro
Intérpretes: Laura Torrijos Bescós

Unos niños cantan y juegan junto a la ventana de un sótano, ajenos a lo que hay al otro lado.










La comulgante (2018), duración: 20 min.
Director: Ignacio Lasierra
Guion: Ignacio Lasierra
Dirección de fotografía: Alberto Pareja
Banda sonora: Luis Giménez
Intérpretes: Josean Bengoetxea, Francesc Garrido, Itziar Aizpuru,  Andrea Fandós, Mónica Callejo

María (Andrea Fandós) desea cumplir el último deseo de su madre fallecida. Sin embargo, en su familia nadie parece reparar en ello.







Mi querido balón (2019), duración: 16 min.
Director: Gaizka Urresti
Guion: Gaizka Urresti
Dirección de fotografía: Pepe Añón
Banda sonora: Miguel Ángel Remiro
Intérpretes: Gorka Aguinagalde, Jon Plazaola, Jorge Usón, Álvaro Echevarria, Abraham Amesti, Sofía Fernández y José Manuel Rodríguez.

En 1975, el día en que muere Franco no hay colegio. En un pueblo de la España vacía, los niños disputan un partido de fútbol. El balón de reglamento pertenece al hijo del notario. Él marca las reglas como quiere, hasta que marque un gol de penalti.





Roberto Sánchez
Director de la VI Muestra Cinematográfica de Moyuela

martes, 18 de junio de 2019

La corresponsal (A Private War, 2018)***

Dir: Matthew Heineman 
Int: Rosamund Pike, Jamie Dornan, Tom Hollander, Jesuthasan Antonythasan, Pano Masti, Stanley Tucci, Alexandra Moen, Corey Johnson, Hilton McRae, Raad Rawi  

Cuando la guerra en directo se convierte en una droga  

Basada en hechos reales y con un guion firmado por Arash Amel y Marie Brenner, la ópera prima del documentalista norteamericano Matthew Heineman, nos cuenta la historia de Marie Colvin, interpretada por Rosamund Pike, una periodista mundialmente reconocida por su trabajo como 
reportera de guerra. Siempre en primera línea, testigo de cruentas batallas, especialmente en Oriente Medio, contaba con el respeto de lectores y compañeros de profesión por su enorme valentía y humildad. Sin embargo, su personalidad era caótica y autodestructiva. Tras recibir el impacto de una granada, un parche en el ojo izquierdo, deberá vivir desde entonces con su particular “herida de guerra”. Acompañada por un prestigioso fotógrafo de conflictos bélicos, Paul Conroy (Jamie Dornan), viajarán juntos a Siria para cubrir lo que sucede en la destruida ciudad de Homs, donde se topará con la más dura de las realidades. 



La corresponsal es una película más que correcta, con gran verosimilitud, que sin duda se nutre de la gran experiencia de Heineman como documentalista de prestigio. No en vano, su trabajo Cartel Land sobre la guerra del narcotráfico, obtuvo numerosos premios internacionales, incluida la nominación al Oscar como Mejor Documental. “Una guerra privada” (traducción del título original), se nutre también del trabajo de la estupenda actriz Rosemund Pike, a la que muchos recordarán por su extraordinario trabajo en Perdida (David Fincher, 2014). La Pike encarna a una Marie Colvin, no solo enganchada a la nicotina, sino también al subidón de adrenalina que produce el estar en primera línea como corresponsal de guerra.  Su capacidad profesional y valentía, hace que sea admirada por sus colegas y, al mismo tiempo, exprimida por el director de su periódico, que ve en ella un filón de oro inacabable para conseguir exclusivas y portadas. 




Marie Colvin entrará, de este modo, en una espiral compulsiva y autodestructiva que, sin poder desengancharse a esa adicción por el riesgo y la acción en primera línea, la llevará de un modo irremisible a un final que ya estaba escrito en su vida desde hace tiempo. 

Destacar también en el reparto al siempre solvente Stanley Tucci, y a un Jamie Dornan que pretende desencasillarse de su papel de Míster Grey con trabajos más serios y profesionales. Quizá, en cuanto a la profundización del interior del personaje de la Colvin, el filme podría ser más indagador y rico, pero el tiempo y esfuerzo dedicado a las estupendas escenas bélicas compensa esta carencia que, no obstante, es menor gracias al gran trabajo de Rosamund Pike, que se mete en el cuerpo y la mente de una Marie Colvin al borde de la locura. 


La corresponsal es un filme más que correcto, emocionante a ratos,con escenas de un verismo apabullante, en las que las balas y los impactos de misiles y morteros en la sala de cine la convierten en un auténtico campo de batalla. Dentro de una cartelera ya veraniega, no deja de ser una buena opción, y, de paso, nos recuerda que las guerras son una de las peores lacras de una humanidad que, visto lo visto, tendrá que cambiar mucho para no destruirse a sí misma.

Gonzalo J. Gonzalvo 

viernes, 31 de mayo de 2019

La viuda (Greta, 2018)***

Dir: Neil Jordan
Int: Isabelle Huppert, Chloë Grace Moretz, Maika Monroe, Stephen Rea, Colm Feore, Zawe 
Ashton

Isabelle Huppert: la perfecta viuda inquietante      

Esta es una de esas ocasiones en las que, una película aparentemente menor, con una historia sencilla, en manos de un director de la trayectoria y experiencia de Neil Jordan, y con un reparto idóneo, se convierte en filme sólido. La viuda se mueve entre el thriller psicológico y el terror como pez en el agua. Y ese pez capaz de nadar, como nadie, en las procelosas aguas de dichos géneros, y en cualquier otro, es una todoterreno llamada Isabelle Huppert. La Huppert, como a mí me gusta llamarla, es una bestia fílmica con una capacidad camaleónica fuera de lo corriente, capaz de meterse, como nadie, en  la piel de protagonistas con perfiles psicológicos complejos y perversos. En su ya dilatada filmografía, ha demostrado ampliamente estas aptitudes, especialmente a las órdenes del gran maestro del cine francés Claude Chabrol. Recordar en este sentido, sus fabulosos trabajos con él en Prostituta de día, señorita de noche (1975), La Ceremonia (1995), Gracias por el chocolate (2000) o Borrachera de poder (2007).
 

Por otro lado, el personaje de La viuda que interpreta la Huppert, a nivel de referentes, bebe de forma indudable de la enfermiza personalidad de La pianista (Michael Haneke, 2000), uno de los mejores trabajos de esta gran actriz francesa. Su frialdad y capacidad mimética para interpretar a este tipo de mujeres, en especial, sus complejas personalidades, hacen de Isabelle Huppert una actriz única. 

En La viuda, el director irlandés Neil Jordan (del que luego hablaremos), realiza un filme sin efectos especiales digitales, con un estilo pulcro y sencillo, más propio de filmes de suspense de los 70 y 80, como la excelente Al final de la escalera (Peter Medak, 1980) o El caso de la viuda negra (1987), un thriller de Bob Rafelson que nos habla también de estas inquietantes y letales mujeres. Greta, que así se llama esta inquietante viuda, y que además da el título original al filme, es una mujer enigmática, extraña, amable en apariencia, que vive sola en una discreta casa baja de Manhattan (Nueva York), una casita a la que llegará una jovencita llamada Frances (Cloë Grace Moretz) con el fin de devolverle un bolso que Greta ha extraviado en el metro. Un referente claro, en este caso, a los cuentos tradicionales que siempre han asustado a los niños, donde la “bruja” que vive en esa “casita de chocolate”, 
aparentemente agradable, es en realidad una trampa ideal (al igual que la telaraña que teje la 
viuda negra) para atrapar a esos niños incautos e inocentes, aprovechándose de su bondad. Esto mismo es lo que le ocurre a Frances, una joven buena, bastante ingenua  y confiada, carente de la figura materna, y para la que Greta resulta, en principio, un hallazgo, una amistad inesperada. 



Con la soledad, la bondad y la inocencia, como temas centrales, Neil Jordan construye un engranaje perfecto, dentro de su sencillez, que se apoya en la calidad de dos estupendas actrices (Moretz y Huppert), valiéndose de un Macguffin muy al estilo del maestro Hitchcock y que, en este caso, es el bolso de mujer que la viuda utiliza como método de captación. No en vano, Jordan es un director con una amplia carrera a sus espaldas, y que ha demostrado moverse muy bien, tanto en el terreno del suspense, como en el del terror. En este sentido, recordar trabajos suyos como En compañía de lobos (1984), filme en el que realizaba su particular versión del cuento popular de Caperucita, Mona Lisa (1986), Entrevista con el vampiro (1994), In Dreams (1999), El buen ladrón (2002) o La extraña que hay en ti (2007). 


Con todos estos mimbres (historia, cuentos populares, grandes actrices) y un guión de Ray Wright y del propio Neil Jordan, el director irlandés ha construido un filme que funciona bien, sin alardes, más propio de épocas pasadas, donde importaba más lo sustancial que lo efectista. De este modo, Isabelle Huppert, no necesita maquillaje ni efectos para convertirse en un monstruo deforme o en un fantasma aterrorizante. Ella misma es el monstruo. Porque el verdadero monstruo, el lado más terrible y oscuro, siempre está dentro, agazapado y oculto, listo para salir en el momento adecuado y abalanzarse sobre su desprevenida presa. Y ese es el verdadero terror, no el de los efectos digitales. Ese es el terror más profundo, porque es real y factible. Porque nos rodea sin que lo veamos. Porque un/a psicópata, puede estar sentado a nuestro lado en un metro, en un restaurante, y no podemos detectarlo. Y, por cierto, Isabelle Huppert, que está espléndida, como siempre, da mucho miedo. Ese miedo real e imprevisible. Es esa agradable viuda que te invita a su casa a tomar una taza de té, pero que no sabes si será la última que tomarás en tu vida. Y es que, en este despiadado mundo, siempre habrá cazadores y presas. Lobos y corderos. Brujas y niños inocentes a los que invitar a un buen chocolate

Gonzalo J. Gonzalvo

-Aragonia, Palafox-

sábado, 4 de mayo de 2019

El árbol de la sangre (2018)*** Referencia exprés 36

Dir: Julio Medem
Int: Úrsula Corberó, Álvaro Cervantes, Najwa Nimri, Patricia López Arnaiz, Daniel Grao, Joaquín Furriel, Maria Molins, Emilio Gutiérrez Caba, Luisa Gavasa, Josep Maria Pou, Ángela Molina. 

El "Caótico Medem", es un cineasta apreciable que personalmente nunca me ha entusiasmado. Eso sí, el donostiarra me sorprendió gratamente en sus inicios con Vacas (1992) que en mi humilde opinión sigue siendo su mejor película. Luego, su mundo, su peculiar mirada, casi siempre me han aburrido bastante. 

Ahora, en El árbol de la sangre, Medem (siempre responsable de sus guiones) se sirve de Marc (Álvaro 
Cervantes) y Rebeca (Úrsula Corberó), una joven pareja que viaja hasta un antiguo caserío vasco que perteneció a su familia, para contarnos con un proceso algo caótico pero refrescante, la historia común de sus raíces familiares, creando así un gran árbol genealógico donde se cobijan relaciones de amor, desamor, sexo, locura, celos e infidelidades, y bajo el que también yace una historia repleta de secretos y tragedias. Lo cierto es que me ha recordado bastante, aunque algo remozados y actualizados, los planteamientos de la admirada Vacas,  y hay que reconocer que su cine, a pesar de mis reparos, eppur si muove (y, sin embargo, se mueve).

Roberto Sánchez