Dir: Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne
Int: Marion Cotillard, Fabrizio Rongione, Pili Groyne, Simon Caudry, Catherine Salée, Batiste Sornin, Alain Eloy, Myriem Akeddiou, Fabienne Sciascia, Olivier Gourmet
Sandra (Marion Cotillard) dispone sólo de un fin de semana para ir a ver a sus colegas y convencerlos de que renuncien a su paga extraordinaria para que ella pueda conservar su trabajo. Manu (Frabrizio Rongione), su marido, la acompaña para apoyarla. Dos días, una noche es la película de los hermanos Dardenne en la que hay una mayor reflexión sobre la situación social de los trabajadores en la actualidad y, quizá por ello, es la que tiene un mensaje más obvio y explícito: los abusos del sistema capitalista sobre el hombre. Sin embargo, los Dardenne siguen apostando por plantear al espectador dilemas morales complejos, como ya hicieron en Rosetta (1999), El hijo (2002) o El niño de la bicicleta (2011), por citar algunas de sus películas anteriores; y continúan rechazando el didactismo, las lecciones éticas, el sentimentalismo y las respuestas fáciles a preguntas difíciles. De hecho se ha escogido un método narrativo en el que de modo consciente se ha querido evitar la intriga o cualquier planteamiento del cine de entretenimiento al uso (genérico). La elección de Marion Cotillard, una estrella del cine francés e internacional no impide que veamos al personaje con total naturalidad, y que la acompañemos en su personal calvario a la búsqueda de una deseada solidaridad entre compañeros, que como se descubrirá al final también está seriamente dañada y manipulada por el patrón y alguno de sus secuaces que potencian la crueldad e hipocresía propias y las de los que podrían sufrir las represalias si no "colaboran". De modo intencionado no hay alusiones directas al lugar donde suceden los hechos, lo que nos permite extrapolar esta situación a cualquier lugar de la Europa "civilizada" y democrática y por qué no, a nuestro país, uno de los más afectados por la crisis económica que tan bien les ha venido a ciertos sectores de poder para fulminar los derechos de los trabajadores y contaminar sus opiniones de tal modo, en cuanto a las responsabilidades en la crisis, que ya no saben quienes son los verdaderos culpables de la deplorable situación en la que vivimos...
RS.
-Palafox-
Dir: Gary Shore
Int: Luke Evans, Sarah Gadon, Dominic Cooper, Zach McGowan, Samantha Barks, Thor Kristjansson, Art Parkinson.
Una historia original sobre Vlad Tepes o Vlad el Empalador, el príncipe valaco en el que se inspiró Bram Stoker para escribir su célebre novela (1897), y crear al vampiro más famoso de todos los tiempos. La película narra la trágica vida de Vlad, qué dilemas tuvo que afrontar y cómo se convirtió en un vampiro. En este primer largometraje del irlandés Gary Shore que procede del mundo del cine publicitario. Ha intentado darle un toque personal (y británico) a una historia ya muy vieja. Ha tomado algunos datos biográficos reales, los ha fusionado con la leyenda potenciada por la novela de Bram Stoker (otro irlandés, por cierto) y le ha añadido algunos trucajes espectaculares (la transformación en miles de murciélagos del vampiro) de los que ha abusado, ante la falta de solvencia narrativa. En principio la historia escrita por Matt Sazama y Burk Sharpless era una idea atractiva. Se trataba de reconstruir las andanzas de Vladislav III de Valaquia, cuya vida estuvo repleta de sucesos truculentos y aventureros, más allá de las interpretaciones de Stoker y los cientos de adaptaciones, versiones y continuaciones de su obra; pero Shore y sus guionistas han terminado por caer en un cine de consumo fácil, sin dejar espacio para una reconstrucción histórica mínimamente fiable. Así que estamos ante una película más a añadir al numeroso grupo de las ya dedicadas a Drácula y su parentela, y que, sin ser despreciable, dejará muy poca huella...
RS.
-Aragonia, C. Grancasa, Palafox, Puerto Venecia, Yelmo-
Dir: Damián Szifrón
Int: Ricardo Darín, Darío Grandinetti, Leonardo Sbaraglia, Érica Rivas, Oscar Martínez, Rita Cortese, Julieta Zylberberg, Osmar Núñez, Nancy Dupláa, Germán de Silva, María Marull, Marcelo Pozzi, Diego Gentile, María Onetto.
Estos seis "Relatos salvajes" recrean las derivas que provoca el sueño de la razón cuando topamos con los sentimientos de venganza e injusticia y no nos resignamos a la sumisión.
Se inspira, al menos en la estructura, en los Cuentos asombrosos (1985-1987), serie de televisión creada y producida por Steven Spielberg. Damián Szifrón, que además de dirigir ha escrito el guión, establece de modo intencionado un nexo en sus historias con la situación anárquica que vive Argentina desde hace años y que, por cierto, tampoco es tan diferente de ciertas realidades que pueden darse en la sociedad española reciente. Ha coproducido, con buen criterio, El Deseo, compañía de Pedro y Agustín Almodóvar. Es el tercer largometraje del argentino Damián Szifrón, con experiencia en dos series para televisión y varios cortometrajes, demostrando que puede hacer funcionar, a modo de cuentos morales, seis historias independientes, pero hilvanadas a la perfección por los mensajes que albergan.
Antonia Bordonada
RS.
-Aragonia, Cervantes, Puerto Venecia, Yelmo-
Dir: Carlos Vermut
Int: Luis Bermejo, José Sacristán, Bárbara Lennie, Lucía Pollán, Israel Elejalde, Alberto Chaves, Teresa Soria Ruano, Miquel Insúa, Elisabet Gelabert
Luis (Luis Bermejo), un profesor de literatura en paro, trata de hacer realidad el último deseo de su hija Alicia (Lucía Pollán), una niña de doce años, que padece un cáncer terminal: tener el vestido oficial de la serie japonesa de dibujos animados Mágical Girl Yukiko. El elevado precio del vestido llevará a Luis a poner en marcha una insólita y oscura cadena de chantajes. El azar le hace conocer a Bárbara (Bárbara Lennie), una atractiva joven que, aparentemente, sufre trastornos mentales, y a Damián (José Sacristán), un profesor retirado con un tormentoso pasado relacionado con Bárbara que, en su momento, le llevó a la cárcel. Los tres quedarán atrapados en una oscura red marcada por el azar y la desesperación, en la que el instinto y la razón entran en conflicto. Lo único que resulta ridículo en este film es el apodo del responsable (guión y dirección) de la película, todo lo demás es inquietante y atractivo al mismo tiempo. Carlos López del Rey (el nombre real de Vermut) procede del mundo del cómic, y ha construido una película que oculta, tras su aparente fachada del absurdo, un profundo análisis del clima moral y ético en el que se mueve nuestra sociedad. Ni los personajes más inocentes (pienso, sobre todo, en Alicia) escapan al sin sentido. No hay ni uno sólo de ellos que pudiera hacer una declaración de inocencia y atravesar sin problemas por las puertas de un hipotético cielo. Carlos Vermut firma en Magical Girl su segundo largometraje y se aproxima al incómodo territorio de un realizador como Michael Haneke, atreviéndose, con un criterio excelente, a citar indirectamente a Stanley Kubrick y al que fue su último film Eyes Whide Shut (1999). Imágenes depuradas de sentimientos superfluos, personajes perdidos en la lógica de la desesperación y la perversión, un sentido del humor que sólo nos permite esbozar una ligera sonrisa, más cercana al cinismo que a la diversión inocente...Una película que no resultará cómoda para la mayoría del público y que parece justa ganadora de la Concha de Oro en el último Festival de Cine de San Sebastián. A última hora la cosecha del cine español ha sido más que apreciable...
RS.
-Aragonia-
Dir: Antoine Fuqua
Int: Denzel Washington, Chloë Grace Moretz, Melissa Leo, Haley Bennett, Marton Csokas, Dan Bilzerian, Bill Pullman, Vladimir Kulich, Johnny Messner, Robert Wahlberg, David Harbour, Meredith Prunty, Chanty Sok, David Meunier.
Robert McCall (Denzel Washington), un antiguo agente de la CIA, abandona su retiro para ayudar a Teri (Chloë Grace Moretz), una joven que está en manos de la mafia rusa. Se trata de una situación que despierta en él un renovado deseo de justicia. El guión, escrito por Richard Wenk, tiene como lejano punto de partida la serie de televisión de los 80 El justiciero, pero evoluciona claramente hacia la recreación de una especie de superhombre, una máquina de "igualar" las oportunidades de los débiles frente a los poderososos "malos", que en este caso adoptan la estereotipada cara de la mafia rusa y de la consiguiente corrupción policial. Antoine Fuqua, el director, es todo un especialista en el cine de acción, y con razón las frases promocionales del film, insisten en que estamos ante el director de Día de entrenamiento (Training Day, 2001), seguramente su mejor film hasta el momento de Fuqua, protagonizada igualmente por Denzel Washington, dónde destacó por el habilidoso control de las escenas de acción, y su combinación con situaciones más contemplativas que permitían el lucimiento de sus protagonistas. Ahora, Denzel Washington repite y es una especie de super héroe oculto tras la tapadera de su trabajo en un gran almacén de bricolaje, un personaje que parece llevar una vida anodina, pero que pronto dejará ver su verdadera cara justiciera, y reaccionará ante la violencia, aplicando con precisión su sabiduría como "guerrero" al servicio del bien. Sólo el cuidadoso sentido del ritmo (algo nada raro en un director como Antoine Fuqua que se inició en el mundo de los videoclips musicales), y la personalidad y buena interpretación de Denzel Wasnington, me han permitido salvar esta película que, en efecto, gracias a esos factores, y sobre todo por ellos, está ligeramente por encima de la mediocridad habitual del cine de acción norteamericano.
RS.
-Aragonia, C. Grancasa, Palafox, Puerto Venecia, Yelmo-