lunes, 6 de abril de 2020

Gente que viene y bah (2019)** Referencia exprés nº 45

Dir: Patricia Font
Gui: Darío Madrona, Carlos Montero (Novela: Laura Norton)
Int: Clara Lago, Carmen Maura, Alexandra Jiménez, Álex García, Paula Malia, Carlos Cuevas, Fernando Guallar, Eduardo Ferrés.

Todo va bien en la vida de Bea (Clara Lago), una joven y talentosa arquitecta, hasta que en la misma semana pilla a su novio enrollándose con una de las presentadoras más guapas de la tele y es despedida con una indemnización ridícula. Con el desastre en los talones, Bea no tiene más remedio que volver a su pueblo natal, donde, además de un paisaje idílico, le  espera un futuro incierto, una familia como poco peculiar y un vecino "misterioso". 

A ver si me captan la idea, el cine español no está mal..., pero el camino de la "vulgarización" absoluta, el de la adopción de fórmulas genéricas que puedan dar resultados en taquilla nos lleva a la perdición...Aquí tenemos otra comedia con un ligero mensaje (en este caso feminista), apostando por algunas actrices capaces pero muy limitadas por el pobre guion que firman Darío Madrona y Carlos Montero (adaptando la novela de la inglesa Laura Norton), en una búsqueda desesperada de una ¿comedia inteligente? Las elegidas para intentar encontrar al público fueron la veterana Carmen Maura, y las exitosas y recurrentes Clara Lago o Alexandra Jiménez, actrices con un pasado (y presente) televisivo en series de "éxito" que deberían ser suficiente garantía. Patricia Font, la directora viene también del universo televisivo, aunque ha trabajado previamente en el cine como script (y en el departamaneto de continuidad) para directores/as como Bigas Luna, Patricia Ferreira, Silvia Munt o Santiago Zannou. El resultado final es una película que se olvida rápidamente, correcta pero inane..., sin más.

Roberto Sánchez

miércoles, 1 de abril de 2020

Mandy (2018)** Referencia exprés nº 44

Dir: Panos Cosmatos
Int: Nicolas Cage, Andrea Riseborough, Linus Roache, Bill Duke, Richard Brake, Hayley Saywell, Line Pillet, Ned Dennehy, Clément Baronnet.

Ambientada en 1983, narra la historia de Red Miller (Nicolas Cage, en este caso un pleno acierto de casting), un hombre que va tras las caza de los miembros de una secta que asesinaron al amor de su vida. En la ambientación musical, una mezcla salvaje de King Crimson y Jóhann Jóhannsson, y en el apartado visual entre el Gore y el Arty. Todo ello muy sobrecargado de hemoglobina. 

Panos Cosmatos es greco-canadiense pero nació en Italia. Seguramente es uno de los realizadores cuyo cine resulta más "bizarro". O lo que es lo mismo, que no tiene ningún problema en construir un cine de terror y fantasía serie B, al estilo del que se hacía en los años 80. Sus dos únicos trabajos, por el momento, Beyond the black rainbow (2010) y Mandy, son buenas muestras de su despreocupada narrativa, hecha a retazos y golpes sanguinolentos y psicodélicos.


Venom (2018)* Referencia exprés nº 43

Dir: Ruben Fleischer.
Int: Tom Hardy, Riz Ahmed, Michelle Williams, Jenny Slate, Reid Scott, Michelle Lee, Scott Haze, Mac Brandt, Sope Aluko, Wayne Pére, Jared Bankens, Al-Jaleel Knox, Sam Medina, Melora Walters, Peggy Lu, Woody Harrelson.

Como periodista, Eddie Brock (Tom Hardy) lleva tiempo intentando desenmascarar al creador de la Fundación Vida, el famoso genio científico Carlton Drake (Riz Ahmed), una obsesión que ha arruinado su carrera y su relación con su novia, Anne (Michelle Williams). Al investigar uno de los experimentos de Drake, el ente alienígena Venom se fusiona con el cuerpo de Eddie, y el reportero adquiere de pronto nuevos e increíbles superpoderes, así como la oportunidad de hacer prácticamente lo que se le antoje. Retorcido, oscuro, impredecible e impulsado por la cólera, Venom obliga a Eddie a luchar por controlar unas habilidades sumamente peligrosas que, al mismo tiempo, también resultan embriagadoras y le hacen sentir poderoso. Dado que Eddie y Venom se necesitan mutuamente para conseguir lo que quieren, se van entremezclando cada vez más... ¿Dónde acaba Eddie y empieza Venom?. 

En esa disputa desatada por Scorsese y otros admirables dinosaurios del cine sobre si lo de Marvel era cine de verdad o una mutación del espectáculo audivisual sin nombre muy definido, a mi me cuesta situarme. Sigo ilusionándome con algunas de estas películas, buscando en mi interior restos de aquel adolescente que a finales de los 70 y comienzos de los 80 del siglo pasado soñaba con que los tebeos de Vértice, pasaran a la gran pantalla con "dignidad". Cuando los medios técnicos lo han posibilitado (sobre todo los trucajes digitales) ya era demasiado tarde, yo ya no encuentro casi nunca esa recóndita inocencia que me hubiera permitido creerme estas historias...De todos modos, si hubiera que juzgar por Venom las calidadesde las adaptaciones al cine procedentes de Marvel, habría que decir que estamos muy alejados del cine, incluso de aquellos productos de serie B, de aquellos seriales de aventuras que desde el periodo silente llenaban las salas. Esta película, definitivamente no es cine...

Pacífico norte (2018)*** Referencia exprés nº 42

Dir: Valentina Sachetti
Int: Lucía Leyba, Danae Reynaud, Elena del Río, Diego Cowks.

Sofía (Lucía Leyba) decide realizar un video casero de las últimas vacaciones que vivirá con sus amigas Clara (Elena del Río) y Marielena (Danae Reynaud) antes de irse a vivir al extranjero. Las tres chicas salen de viaje a través de la carretera Transpeninsular de Baja California Sur. 

Marielena está obsesionada con seguir su itinerario pero la espontaneidad e irresponsabilidad de Sofía la obliga a tomar nuevas decisiones apenas comienzan el viaje. Mientras tanto, Clara carga en secreto la duda de un embarazo no planificado en el que no quiere pensar y procura mediar en la convivencia entre sus amigas que kilómetro a kilómetro se torna más complicada. 

El Festival de Cine de Zaragoza se está esforzando en traer óperas primas internacionales y ya hace más de un año tuvo a concurso este primer trabajo largo de la mexicana Valentina Sachetti. Ejemplo de cine femenino, eficiente, sin alardes formales, minimalista y con una tripleta de actrices que con naturalismo y verosimilitud defienden sus personajes. Película de carretera (road movie), iniciática y de formación, por las tierras de la Baja California que nos descubren territorios recónditos del alma femenina, para demostrar (y demostrarnos)
que no estamos tan lejos..., en ningún sentido

Es recomendable recuperarla...

jueves, 27 de febrero de 2020

Judy (2019)***

Dir: Rupert Goold
Int: Renée Zellweger, Jessie Buckley, Rufus Sewell, Finn Wittrock, Michael Gambon, Bella Ramsey, John Dagleish, Gemma Leah Devereux, Gaia Weiss, Andy Nyman, Fenella Woolgar, Phil Dunster, Julian Ferro, Royce Pierreson, Lucy Russell, Philippe Spall, Kate Margo

El ocaso de una estrella.                      

He querido titular este artículo sobre una película que trata la última etapa vital de esa gran actriz y cantante que fue Judy Garland, para hacer un guiño al filme (de igual título en España) que dirigió Sidney J, Fury allá por 1972, y que retrataba la trágica vida de Billie Holyday. Sin querer ahondar en los paralelismos ni en las diferencias vitales de ambas artistas (las dos fueron adictas e infelices), ambos son excelentes biografías cinematográficas, y sus actrices protagonistas (Diana Ross y Renée Zellweger) estuvieron nominadas al Oscar, el Globo de Oro y el Bafta. No cabe duda de que, tanto al público como al propio Hollywood, le gusta recrearse en las vidas desgraciadas de muchas de sus estrellas (los ricos también lloran), en un alarde artístico por exponer públicamente las miserias de esos astros del cine idolatrados por el público. 


En esta Judy, y vaya por delante que opino que la Zellweger está magnífica y la dorada estatuilla la tiene bien merecida, no he podido evitar recordar de continuo (durante y después de su proyección) a una obra maestra de George Cukor (gran director de actrices) titulada Ha nacido una estrella (A Star is Born, 1954). Como una curiosa paradoja, ambos filmes se hermanan y retroalimentan, con una transmutación del personaje masculino del filme antiguo (un James Mason que interpreta a Norman Maine, un actor alcohólico y en el ocaso de su carrera) en el protagonista femenino de Judy, una Judy Garland igualmente adicta y en caída libre. De este modo, ambos filmes coinciden a la perfección en ese retrato del juguete roto de Hollywood. En esas estrellas creadas a la medida de un Star System despiadado y salvaje en el que solo importaba el dinero y el éxito para grandes estudios como la Metro Goldwin Mayer. En Ha nacido una estrella, Judy Garland está espléndida haciendo de sí misma y, aunque su papel encarna el éxito, si la observamos con detenimiento, podremos ver esa tristeza y melancolía que destila el rostro de una estrella explotada desde mediados de los años treinta. 



Salvando las distancias físicas e interpretativas entre ambas (Garland y Zellweger), hay que reconocer que el trabajo e identificación de Renée con la Garland, raya en gran altura. Tanto es así que su protagonismo se come a todo lo que la rodea, y sólo cuando otra actriz (Darci Shaw) hace de aquella Judy Garland niña, explotada, torturada y esclavizada hasta límites insospechados, nos damos cuenta de que existen otros personajes en el filme y la trayectoria vital de la diva (como ese terrible demiurgo, con un perenne puro en la boca, llamado Louis B. 
Mayer, al que da vida un ominoso Richard Cordery).


Si, además, tenemos en cuenta que la Zellweger interpreta y canta por sí misma temazos de la Garland como “Somewhere Over the Rainbow” o “The Trolley Song” (conste que en el musical Chicago, en 2002, de la mano de Rob Marshall, ya sorprendió y dio la talla como artista musical, su mimetización en esa última etapa vital de aquella estrella que se estaba apagando, es completa y brillante.

Con unas cuidadas fotografía y ambientación, a las que se añade una banda sonora que hará las delicias de los amantes del musical clásico norteamericano,  Judy se erige en un melancólico y respetuoso homenaje a esa gran estrella que nos alegró con su voz y su mirada pizpireta tantas tardes de cine en la pequeña pantalla de nuestras casas. Porque para mí, esa encantadora Judy Garland siempre será esa despierta niña que, con sus pequeños zapatos de charol, seguía aquel mágico camino de baldosas amarillas….Hasta alcanzar el arcoíris… y más allá.




GONZALO J. GONZALVO