Dir: László Nemes
Int: Juli Jakab, Vlad Ivanov, Susanne Wuest, Uwe Lauer, Christian Harting, Levente Molnár, Urs Rechn.
Esta historia, escrita por László Nemes, Clara Royer y Matthieu Taponier, se sitúa en Budapest en 1013. Después de pasar su infancia en un orfanato, Irisz Leiter (Julie Jakab) llega a la capital húngara con 20 años y la esperanza de trabajar de sombrerera en la antigua tienda de sombreros de sus padres biológicos. Pero Oszkar (Vlad Ivanov), el nuevo propietario, la rechaza. A su vez, se tendrá que enfrentar a su pasado cuando descubre un hermano que nunca supo que tenía. Su misión de encontrarlo la lleva a descubrir oscuros secretos mientras el país se prepara para el caos de la guerra.
László Nemes, que se atrevió a trasladarnos a un campo de exterminio nazi en la soberbia y dura El hijo de Saúl (2015), realiza de nuevo una compleja introspección psicológica, pero ahora en el universo de la Budapest prebélica. Un ambiente en el que se empiezan a larvarse algunos de los males que asolarán Europa en un futuro que estará lleno de convulsiones sociales, guerra, revolución y fascismo. Lo mejor de este antiguo colaborador del inquietante y magnífico realizador, también húngaro,Béla Tarr, sigue siendo la citada El hijo de Saúl, que fue su debut en el largometraje. Su segundo trabajo, apuesta de nuevo por un ritmo narrativo especulativo, contemplativo que sacará a más de uno de sus casillas. Quizás con menos criterio que en su primer largo, vuelve a usar de soberbios planos secuencia que recuerdan a los de su maestro Béla Tarr, pero el conjunto se resiente para el espectador medio, al faltarnos algo de contextualización sobre la realidad histórica que envolvió a las peripecias vitales de la joven protagonista y su familia. En fin, imprescindible para aquellos que atisbaron en Lászlo Nemes a un realizador valioso y poder comprobar si tiene algo más que aportar al arte cinematográfico o se ha quedado estancado en un cierta mirada ensimismada...
Roberto Sánchez
Dir: Paco Caballero
Int: Carmen Machi, Julián López, Miki Esparbé, Leo Harlem, Fele Martínez, Javier Cámara, Silvia Alonso, Chacha Huang, Younes Bachir, Malena Alterio, Tom So, Edu Soto, Malena Gutiérrez, Marcos Zhang, Gorka Aguinagalde.
El guion de Oriol Capel, Daniel Monedero, David S. Olivas, Antonio Sánchez y Nacho G. Velilla, recoge el éxito de personajes y situaciones de Perdiendo el norte (2015).
Con mil trescientos millones de habitantes, y a punto de convertirse en la primera potencia económica mundial, China ha traspasado el tópico de país exótico de cultura milenaria, donde se come arroz con palillos y las erres se pronuncian eles, para convertirse en un país moderno y pujante, una nueva tierra de oportunidades en la que todo es posible. Por eso miles de jóvenes, hijos de una vieja Europa cada vez más vieja, cargan sus ambiciones en sus maletas y cruzan nueve mil kilómetros de distancia dispuestos, como los pioneros, a conquistar el Lejano Este. Pero no es nada fácil triunfar en una tierra que tiene un idioma, una cultura y unas costumbres que están a un mundo de distancia. Y no sólo geográficamente.
(www.filmaffinity.com/es/film162278.html)
Se trata de apurar las fórmulas de una comedia chabacana que parece haber rendido algo en taquilla y poco más. La combinación entre actores especializados (en la comedia, también de los seriales televisivos) como Javier Cámara, Carmen Machi o Malena Alterio y otros que vienen de los shows especializados en buscar la risa (vale todo, y si se aleja de la inteligencia, mejor), como Julián López o Leo Harlem.
Roberto Sánchez.
Dir: M. Night Shyamalan
Int: James McAvoy, Bruce Willis, Samuel L. Jackson, Sarah Paulson, Anya Taylor-Joy, Spencer Treat Clark, Shayna Ryan, Charlayne Woodard, Luke Kirby, Rob Yang, Brian Donahue, Adam David Thompson, Marisa Brown, Kyli Zion, Diana Silvers, M. Night Shyamalan, Nina Wisner, Serge Didenko, Russell Posner, Leslie Stefanson, Kimberly S. Fairbanks, Rosemary Howard, Johnny Hiram Jamison, Marc H. Glick, Brick Mason, Bostin Christopher, Ukee Washington, Brian Anthony Wilson, Tobias Segal, Tom DiNardo, Timothy Chivalette, Tim Duquette.
Continuando desde donde lo dejó Múltiple (2016), Glass sigue los pasos de David Dunn (Bruce Willis) en su búsqueda de la figura superhumana de "La Bestia". En la sombra, Elijah Price (Samuel L. Jackson) parece emerger como una figura clave que conoce los secretos de ambos. Secuela de El protegido (2000) y Múltiple, de M. Night Shyamalan, un director muy irregular pero al que hay que reconocerle la fidelidad que tiene al recrear un universo propio, lleno de una fantasía inquietante y a veces muy sugerente.
Shyamalan, ya no quedan dudas, es en realidad Elijah Price, o tanto monta, Elijah es Shyamalan creador de mundos fantásticos, de superhéroes distintos, casi anti-superheroes...
Roberto Sánchez
Dir: Florian Gallenberger
Int: Emma Watson, Daniel Brühl, Michael Nyqvist, Julian Ovenden, Martin Wuttke, Vicky Krieps, Richenda Carey, August Zirner, Jeanne Werner.
Una joven pareja alemana, la azafata de vuelo Lena (Emma Watson) y el artista Daniel (Daniel Brühl), se ve envuelta en el golpe de Estado de Chile en 1973 contra Salvador Allende. Él es secuestrado por la policía secreta de Pinochet, y ella le seguirá la pista hasta una zona del sur del país llamada Colonia Dignidad, que aparenta ser una misión de caridad regida por un carismático líder, también de origen alemán, Paul Schäfer (Michael Nyqvist). Lena entonces entrará en la Colonia de forma voluntaria para intentar ayudar escapar a Daniel.
O de cómo la "vulgarización mainstreen" puede hundir una historia que merecía contarse de modo más impactante y eficiente. La historia de amor entre los dos jóvenes alemanes (Lena y Daniel), debería ser una mera anécdota frente a las salvajadas y barbaridades que se cometieron en el régimen impuesto a sangre y fuego por Pinochet. La mera existencia de Colonia Dignidad da para una historia de horror puro que lamentablemente fue tan real como las masacres de los nazis, y la represión de Franco o el mismo Pinochet que la amparó, los dos "líderes", creyentes acérrimos del credo "fascista", que parecía vencido en el año 1945, pero subsistió como una infección en España, rebrotó en Chile y todavía sigue emponzoñando nuestra realidad, recientemente sacudida por el Coronavirus.
Como se contó en El País, "durante más de tres décadas, en un predio a 350 kilómetros al sur de Santiago de Chile hubo violaciones de menores, esclavitud, torturas y asesinatos de opositores, secuestros, tráfico de armas, retenciones forzosas, adiestramiento de paramilitares, cánticos germanos y mucha, mucha verborrea religiosa. Colonia Dignidad, la secta dirigida allí por el nazi alemán Paul Schäfer, reprodujo desde 1961 uno de los esquemas de dominación más infames y eficaces del siglo XX ante el silencio y la indiferencia de todo el mundo" https://elpais.com/cultura/2018/05/05/actualidad/1525502133_265134.html.
Esta película, tiene el mérito de volver a sacar a la luz el tema, aunque resulta plana, mediocre e insuficiente. Convierte en mera anécdota, unos hechos que deben recordarse y denunciarse una y otra vez para que algunos visionarios (al estilo de Vox, en España) no puedan nunca tener la tentación de repetirlos.
De todos modos, es de agradecer que se haya programado por la Televisión Aragonesa y haya servido para recordar, cómo funcionaban los nazis, al infame Pinochet y cuál era realmente un modo de gobierno que algunas clases sociales chilenas apoyaron....
Quien quiera saber más puede ver varios documentales. Colonia Dignidad. Une secte nazie au pays de Pinochet (2006) de José Maldavsky, que procede del Canal Historia y está accesible en https://www.youtube.com/watch?v=WBoE3dre0aI; o el más reciente, Colonia Dignidad - Aus dem Innern einer deutschen Sekte (2020), un documental en cuatro entregas, dirigido por Annette Baumeister, Kai Christiansen, Wilfried Huismann y Heike Bittner. También es valioso el libro Sprinters (2018), de la chilena Claudia Larraguibel, que profundiza de manera inteligente en toda la problemática de esta perniciosa secta.
Roberto Sánchez.
Dir: Claire Denis
Int: Robert Pattinson, Juliette Binoche, Mia Goth, André Benjamin, Lars Eidinger, Agata Buzek, Claire Tran, Ewan Mitchell, Gloria Obianyo, Victor Banerjee.
Espacio profundo. Monte (Robert Pattinson) y su hija Willow (Jessie Ross) viven completamente aislados a bordo de una nave espacial. No siempre estuvieron solos: eran parte de un grupo de condenados a muerte que aceptaron conmutar sus sentencias por participar en una misión con destino al agujero negro más cercano a la Tierra.
La francesa Claire Denis (nacida en 1946) lleva en activo, como directora de cine, desde 1988. Su cine siempre ha tenido una vertiente social y un profundo análisis psicológico de sus personajes. En High Life, se atreve con la ciencia ficción pero en su aspecto más psicológico, penetrando, aunque resulte pesado, en las condiciones reales que podrían rodear a los expedicionarios en situaciones de confinamiento y aislamiento extremos...Confieso que a pesar de mi eterna esperanza en el género de la ciencia ficción he vuelto a tener una profunda decepción...Y eso que la Denis, rodeada de actores tan atractivos y competentes como Robert Parttinson y Juliette Binoche, con esta arriesgada apuesta tenía posibilidades...
Roberto Sánchez.