lunes, 29 de junio de 2015

II Muestra Cinematográfica MOYUELA

Durante los días 7 y 8 de agosto de 2015 se celebrará la II Muestra Cinematográfica en la localidad zaragozana de  MOYUELA


Este año lo que solamente fue una muestra de cortometrajes, crece y proyecta el día siete el largometraje documental No todo es vigilia, dirigido por Hermes Paralluelo, cuyos absolutos protagonistas son sus abuelos, residentes de la cercana localidad de Muniesa (Teruel).
La muestra de cortometrajes acoge cinco trabajos de diferentes géneros (dos documentales y tres trabajos de ficción), entre los que destacan, por sus numerosos premios ya cosechados el documental de Paula Blesa ¿Cuántos cocodrilos caben en un mes? y el bello trabajo de Javier Macipe Os meninos do rio, recientemente galardonado en el Festival Internacional de Cine de Huesca con el Premio Especial Cacho Pallero.
Todos los realizadores son aragoneses o tienen sus orígenes en una tierra dura y agreste, pero que sigue dando excelentes frutos cinematográficos. Sólo hay que acercarse a Moyuela, para comprobarlo.
Por cierto, todavía están a tiempo de participar en el concurso de videominuto de Moyuela, cuyas bases pueden consultarse en http://moyuela.blogspot.com.es/

Viernes 7 de agosto a las 22 horas.
Largometraje documental:
No todo es vigilia

Sábado 8 de agosto de 2015 desde las 18.30 horas.


MUESTRA DE CORTOMETRAJES
Gira
¿Cuántos cocodrilos caben en un mes?
Salomón
Walkie Talkie
Os Meninos do rio











LARGOMETRAJE DOCUMENTAL:


No todo es vigilia (2014), 98 minutos.
Director: Hermes Paralluelo
Producción ejecutiva: Uriel Wisnia
Guión: Hermes Paralluelo
Fotografía: Julián Elizalde
Intérpretes: Antonio Paralluelo y Felisa Lou.
Felisa es una anciana de 82 años que deambula por los espacios vacíos y fríos de un hospital. Su marido, Antonio, de 84 años, está hospitalizado desde hace días. Felisa está inquieta porque sabe que su marido pidió plaza para una residencia y tiene miedo de que su vida cambie. Ella sólo quiere volver a su casa en Muniesa (Teruel), donde podrá estar tranquila junto a su marido y continuar su vida como siempre ha sido. Por su lado, Antonio, siente una gran responsabilidad de velar por Felisa, le preocupa que ella esté bien cuidada el día en que él ya no esté. Cuando Felisa y Antonio por fin vuelven a casa, encuentran un aviso de los servicios sociales; quizá les han concedido plaza para ir a vivir a la residencia. Ven peligrar su identidad y su independencia. Sienten que tendrán que ceder a otras personas el control de su vida y de su muerte.

HERMES PARALLUELO (El director)
Hermes Paralluelo estudia Dirección de Fotografía en el CECC (Centro de Estudios Cinematográficos de Cataluña). Comienza su carrera trabajando en documentales producidos por Barcelona Televisió en colaboración con la Universidad Autónoma de Barcelona. En 2004 se muda a Buenos Aires y tres años más tarde se establece en Córdoba, donde colabora como director con la productora de Cine El Calefón. En 2008 dirige el mediometraje documental Pan de azúcar, seleccionado en diversos festivales, y en 2011 termina su primer largometraje, Yatasto, premiado en Málaga, FICUNAM, FID Marseille, BAFICI y Viennale.






CORTOMETRAJES


Gira (2015), 14 minutos.
Director: José Ángel Guimerá
Guión: José Ángel Guimerá, Roberto Sánchez
Fotografía: Kike Ineva, Javier Torrijos.
Música: Juan Mestanza y Juanma Mestanza (Música), y Helen McEleney (Letra)
Intérpretes: Carolina González, Arturo Alejandre, Carmen Ibáñez, Joaquín Tomás.
En medio de un secarral, dos molinos de viento giran y giran a pesar de no obedecer al propósito para el que fueron creados. Este documental nos cuenta la historia de dos molinos de viento de eje vertical (panémonas) que están instalados en una pequeña extensión de cultivo de secano situada 
en la localidad aragonesa de Castelnou (Teruel). Dos molinos hechos a partir de materiales 
reciclados, cuya finalidad era la extracción de agua de una acequia para regar a goteo un pequeño campo. Conoceremos esta historia a través del trabajo realizado por un equipo de redacción que va en busca de un reportaje para un programa televisivo.
giraenlared.wordpress.com/blog

¿Cuántos cocodrilos caben en un mes? (2013), 16 minutos.
Director: Paula Blesa
Guión: Paula Blesa y José María Peguero
Fotografía: Santi Gracia y Jorge Ripa
Música: Toño Armengod
Intérpretes: Alumnos y profesorado del CPEE Gloria Fuertes de Andorra (Teruel).
El documental cuenta con el proceso de elaboración del calendario en serigrafía que durante 27 años se lleva realizando en el CPEE Gloria Fuertes de Andorra, bajo la dirección del profesor de plástica José María Peguero y con la participación de todo el alumnado de la etapa Secundaria y algunos niños y niñas de la etapa Básica.

Salomón (2008), 19 minutos.
Director: Ignacio Lasierra
Guión: Ignacio Lasierra
Fotografía: Francisco Fernández Pardo
Música: Coco Fernández
Intérpretes: Txema Blasco, Baba Guegue, Juan Manuel Chiapella, Emilio Bualé, Bdengue Gaye
Eusebio es un anciano que vive en un pequeño pueblo al que recientemente ha llegado un grupo de subsaharianos que trabajan en la recogida de fruta. Bassir, el más joven de los inmigrantes, se acerca  todas las tardes hasta el parque y observa cómo Eusebio y su compañero Joaquín juegan a la petanca. Pero a Eusebio la presencia de Bassir en la pista le incomoda desde hace mucho tiempo…

Walkie Talkie (2012), 15 minutos.
Director: Ruben Pérez Barrena
Guión: Ruben Pérez Barrena
Fotografía: Francisco Fernández Pardo
Intérpretes: Juan Villagrán, Celine Tyll, Marta Larralde.
Un hombre despierta aturdido en un lugar desértico, tiene un fuerte golpe en la cabeza. No sabe quién es ni donde está. Su única compañía son un Land-Rover estropeado y el cadáver de una chica. ¿Dónde y de quién estamos a salvo?

Os meninos do rio (2014), 14 minutos.
Director: Javier Macipe 
Guión: Javier Macipe
Fotografía: Javier Cerdá
Intérpretes: Leonardo Duraes, Samira Ramos, Eurico Garcés.
En el barrio de la ribera de Oporto todos los niños demuestran su valor saltando desde el imponente puente Luis I, al río Duero. Leo nunca lo ha hecho, él es diferente, pero empieza a cansarse de que todos piensen que es un cobarde.

miércoles, 24 de junio de 2015

White God (Dios blanco) (Fehér isten, 2014)***

Dir: Kornél Mundruczó
Int: Zsófia Psotta, Sándor Zsótér, Lili Horváth, Szabolcs Thuróczy, Lili Monori, Gergely Bánki, 
Tamás Polgár, Károly Ascher, Erika Bodnár, Bence Csepeli, János Derzsi


Esta historia elaborada por Kornél Mundruczó, Viktória Petrányi y Kata Wéber nos cuenta como una nueva ley da preferencia a los perros de raza e impone un tributo considerable por las razas cruzadas, aunque este hecho fundamental para comprender el odio hacia algunos perros que tienen los humanos en el film, queda muy mal explicado, pronto empezamos a comprobar como los refugios caninos se llenan con perros que no son de "pura raza" y que han sido abandonados. Lili (Zsófia Psotta), de 13 años, lucha por proteger a su perro, Hagen (dos perros Body y Luke, debidamente acreditados interpretan al can); que tiene, sin duda, un protagonismo quizá mucho más destacado que cualquiera de los personajes humanos que aparecen en el filme. Al final el padre de Lili  (un divorciado, para más señas) lo abandona en la calle. Inocentemente Lili cree que el profundo amor que siente por el animal (y que parece correspondido por él) puede conquistar cualquier dificultad, y Lili comienza a buscar a su perro para salvarlo. Por su parte, Hagen lucha por sobrevivir y rápidamente se da cuenta de que no todo el mundo es el mejor amigo del perro. Conoce la violencia más extrema (en las ilegales luchas de perros) y se ve obligado a practicarla. Se une a un grupo de perros errantes, es capturado y enviado a la perrera. En un momento determinado, también pésimamente justificado, Hagen provocará una auténtica rebelión en
ese lugar de encarcelamiento y exterminio; y todos los perros aprovechan para escapar y hacer una revolución violenta contra los seres humanos. 
Lo más sorprendente es que Mundruzczó quiere jugar en todos los terrenos. Quiere hacer una  película de terror (que en muchos momentos funciona maravillosamente en esa dirección), quiere construir una poderosa metáfora sobre la intolerancia racial (en este caso, todo es tan evidente que da casi vergüenza constatarlo: ¿a quién pueden representar esos perros?) y también lanzar un grito (mejor sería decir ladrido) de esperanza, un mensaje de tolerancia protagonizado por esa niña que espera recuperar a su amigo no humano...

Roberto Sánchez


-Palafox-

Hablar (2015)**


Dir: Joaquín Oristrell
Int: Goya Toledo, Marta Etura, Miguel Ángel Muñoz, María Botto, Antonio de la Torre, Raúl Árevalo, Juan Diego Botto, Sergio Peris-Mencheta, Álex García, Petra Martínez, Secun de la Rosa, Melanie Olivares, Nur Al Levi, Estefanía de los Santos, Carmen Balagué, Mercedes Sampietro, Astrid Jones, Dafnis Balduz, Juan Margallo


Compuesta por un total de 20 historias que giran en torno a la palabra y a la comunicación, y que se entrecruzan a lo largo de un recorrido de 400 metros: desde la madrileña plaza de Lavapiés hasta la Sala Mirador. Hablar es un viaje entre el teatro y el cine, rodada en un plano único y en continuidad de 80 minutos y medio kilómetro de recorrido, en el popular barrio de Lavapiés de Madrid. Los personajes hablan, discuten, ríen, lloran, amenazan, susurran, gritan, roban, se citan, se enfadan, se abrazan... y proponen al espectador una reflexión sobre el inmenso poder de la palabra. Hay en Hablar una obsesión constante por demostrar que es posible ir más allá del lenguaje teatral. Cristina Rota y Joaquín Oristrell escogen precisamente un plano secuencia único para demostrar que es cine, sobre todo cine. Sin embargo esas localizaciones del popular barrio madrileño devienen un simple escenario para el lucimiento relativo de veteranos y jóvenes actores ligados estrechamente  a la escuela de interpretación que ella regenta (en el seno del CNC, Centro de Nuevos Creadores). La supuesta habilidad, en este caso como guionistas de Oristrell y Rota, para entrelazar las situaciones, resulta dudosa y las interpretaciones son también muy irregulares. No estamos ante un esfuerzo inútil, la película puede verse sin sentirse ofendido, pero desde luego no parece otra cosa, como indica la escena final, que un esfuerzo por promocionar el CNC, con su escuela de actores, teatro (la Sala Mirador de marras), la productora de la misma Cristina Rota y la Fundación. 
Habrá que esperar para que el guionista y director catalán Joaquín Oristrell, uno de los más
habituales de la comedia cinematográfica española, desde la época del concurso televisivo Un, dos, tres...responda otra vez (1972-2004), en el que hizo sus primeras armas, vuelva a darnos alguna pequeña joya como Dieta mediterránea (2009).

Roberto Sánchez


-Palafox-

Misericordia: Los casos del departamento Q (Kvinnen i Buret, 2013)

Director: Mikkel Nørgaard
Int: Nikolaj Lie Kaas, Fares Fares, Mikkel Boe Følsgaard, Sonja Richter, Marijana Jankovic, 
Søren Pilmark, Troels Lyby, Patricia Schumann, Peter Plaugborg, Rasmus Botoft, Pernille 
Lyneborg.


De un tiempo a esta parte la literatura nórdica europea ha irrumpido con éxito en librerías y, posteriormente también, en las salas cinematográficas. Con el malogrado Larsson, como punta de lanza, este tipo de thriller caracterizado por un tono frío y oscuro (como lo son igualmente esas tierras del norte de Europa), se caracteriza por un estilo contenido, lejos de la espectacularidad y pirotecnia a las que nos tienen acostumbrados la mayoría de los directores de cine norteamericanos. En este caso, el título Misericordia, adapta la obra de Jussi Adler-Olsen, escrita para el cine por Nikolaj Arcel, que nos remite, ya desde el inicio, al tema de la redención. La trama argumental se centra en la figura de un inspector de policía de homicidios danés, Carl Mork (Nikolaj Lie Kaas), que debido a la muerte de un compañero en la que se vio implicado accidentalmente por un error cometido, ha sido relegado a un departamento denominado "Q", donde se acumulan casos olvidados en cajas que descansan apiladas entre el polvo y el olvido; casos que duermen allí hasta ser cerrados definitivamente. Mork y su ayudante (otro policía poco favorecido por la suerte, encarnado por el actor de origen sirio Fares Fares), reabrirán uno que, entre varios, suscita un mayor interés para este policía de curtido instinto. Una mujer joven, de cierta notoriedad en los medios llamada Merete Lyngaard (Sonja Richter), desapareció sin dejar rastro en un ferry mientras viajaba con su hermano disminuido psíquico (único posible testigo de lo sucedido). A Mork no le cuadra que haya sido un suicidio o una muerte accidental, y removerá cielo y tierra para hallar la verdad y hacer justicia a través de un tortuoso camino, que emprende hacia la expiación de su propias culpas. Para ello no dudará enfrentarse a sus jefes y compañeros, que no quieren complicaciones, y sólo desean echar tierra al asunto cuanto antes. 
Con una estructura sólida, una fotografía oscura y nebulosa, y una tensión narrativa que se mantiene durante todo el filme, Misericordia se erige en un thriller solvente que contiene elementos argumentalmente interesantes a nivel visual y narrativo, y que le dan un indiscutible estilo propio a esta historia de investigación policial. Es muy posible que estemos ante el inicio de una trilogía, como en el caso de Millenium, pues el mismo personaje protagoniza también el filme Fasandræberne (Profanación), ya terminado, pero todavía pendiente de estreno. Además del protagonista, la actriz Sonja Richter destaca por encima del resto del 
reparto. Una actriz que ya ha conseguido entrar en el cine norteamericano a través del film The Homesman (2014), compartiendo cartel con actores de la talla de Tommy Lee Jones (también director del filme) o Hilary Swank. 
Misericordia, en cuanto a sus referencias, nos recuerda desde un primer momento al Seven 
(1995) de David Fincher, y bebe también de Cube (1997) de Vincenzo Natali, en cuanto a la 
creación de una atmósfera opresiva. También parece haber tenido en cuenta la interesante serie norteamericana Cold Case (Caso abierto, 2003-2006).
Misericordia...  navega por los procelosas aguas de la investigación policial sin alardes, con 
una acción en todo momento contenida que, no obstante, mantiene escenarios paralelos obsesivos para ambos protagonistas (policía y víctima), que intentan hallar un significado y una salida a sus respectivas situaciones vitales. Escenarios también opresivos, tanto exterior como interiormente, siendo esta cárcel interior la que más les une a ambos. Prisioneros de un 
sentido de culpabilidad que uno asume y el otro, aún ignorándolo,  no podrá evitar que termine por influir en su destino. 
La fotografía de Eric Kress, contribuye a retratar de forma realista tanto los interiores oscuros y sucios como los ambientes brumosos que impregnan toda la película. Una falta de luz que parece común a la vida gris y apagada de este policía que, sin embargo, no se detendrá ante 
nadie ni ante nada. Un detective lacónico, como su gabardina, hermanado con el arquetipo de policía duro y sobrio del cine negro más clásico.  
Misericordia... es un film recomendable para amantes del cine y el suspense, y también para seguidores de la novela nórdica de estas características. Un film muy correcto y bien realizado del que deberán huir "palomiteros", "fast furiosos" y otros especímenes parecidos que sólo buscan adrenalina en las salas.

Gonzalo J. Gonzalvo


-Aragonia-

lunes, 15 de junio de 2015

Jurassic World (2014)*

Dir: Colin Trevorrow
Int: Chris Pratt, Bryce Dallas Howard, Ty Simpkins, Nick Robinson, Vincent D’Onofrio, Irrfan Khan, Omar Sy, Jake Johnson, Judy Greer, BD Wong, Katie McGrath, Lauren Lapkus.


Nueva entrega de la saga iniciada por Steven Spielberg. Veintidós años después de lo ocurrido en Jurassic 
Park, la isla Nublar ha sido transformada en un parque temático, Jurassic Wold, con versiones "domesticadas" de algunos de los dinosaurios más conocidos. Cuando todo parece ir a la perfección y ser el negocio del siglo, un nuevo dinosaurio de especie todavía desconocida (que pronto sabremos es una mezcla de diferentes fuentes genéticas no necesariamente del Jurásico), resulta ser mucho más inteligente y adaptable de lo que se pensaba. Sin pretenderlo (aparentemente) se ha creado un arma letal para todo el que se encuentre cerca de él. 
El bagaje anterior como realizador de cine de Colin Trevorrow, el director y co-guionista de Jurassic  World es, en realidad, bastante escaso: un cortometraje (Home Base, 2002), un documental (Reality Show, 2004), una TV Movie (Gary: Under Crisis,2005) y un largometraje (Seguridad no garantizada, 2012). Vamos, que uno no entiende los méritos de este norteamericano, nacido en San francisco en 1976, para que Amblin (Steven Spielberg) deje en sus manos la franquicia de los dinosaurios. Aunque no sea una de las mejores películas de Spielberg, Parque Jurásico (1993) suponía la recuperación de los dinosaurios como base espectacular para recuperar una línea del cine aventurero y fantástico que ha tenido un gran éxito. El propio Spielberg dirigió El mundo perdido (Jurassic Park), en 1997, y quizá ya algo hastiado de los bichos jurásicos dejó en manos de Joe Johnston, Parque Jurásico III (2001). Aunque es cierto que nunca se renegó en la serie de un cierto aire al estilo de los seriales de bajo presupuesto (aunque ahora fueran bastante caras y con efectos especiales de primera), esta última producción ya se ha decantado claramente por la auto-parodia; aunque no sé si lo hace de modo plenamente consciente, o es tan solo la consecuencia de un argumento sin pies ni cabeza, de unos efectos especiales más bien cutres (para una producción de Spielberg), y de unos actores tan despistados que parecían simplemente estar de visita en este parque temático de cartón piedra digitalizado en el que se ha convertido la saga. 
La sincera emoción que todos tuvimos en las primeras entregas, al sentir las pisadas del Tiranosaurus Rex, al sentir que los dinosaurios volvían a pisar la Tierra, que volvían a estar en nuestros sueños ya no tiene casi nada que ver con esta especie de espantajo que a pesar de todo parece está logrando llevar de nuevo al público a las salas (el famoso toque de Midas de Spielberg), pero sinceramente no entiendo por qué. 
El guión de Colin Trevorrow, Rick Jaffa, Amanda Silver y Mark Protosevich es una acumulación de tópicos, de tonterías sin fin y escenas de acción con dinosaurios digitalizados que enlazadas mediante un ritmo tremebundo consiguen entretenernos con un propósito semejante al que utilizamos con nuestros perros domésticos cuando les tiramos la "pelotita" de marras. Esta película hace lo mismo, nos lanza un torrente de imágenes llamativas y nosotros babeamos y corremos detrás de ellas...Bueno, no todos, espero...

Roberto Sánchez


-Aragonia, C. Grancasa, Palafox, Puerto Venecia, Yelmo-