Dir: Stuart Beattie
Int: Aaron Eckhart, Bill Nighy, Yvonne Strahovski, Jai Courtney, Miranda Otto, Kevin Grevioux,
Steve Mouzakis, Aden Young, Deniz Akdeniz, Virginie Le Brun
Doscientos años después de su estremecedora creación, la criatura del Dr. Frankenstein, Adam, interpretado por un esforzado Aaron Eckhardt, aún camina sobre la Tierra. Pronto se verá envuelto en una guerra entre demonios -los más ridículos espantajos que yo nunca he visto en una película de fantasía- y ángeles/gárgolas, no menos ridículos. En la ¿lógica? absurda de estos relatos estamos ante una guerra oculta en la que se juega el destino de la humanidad. Adam descubre que tiene la clave que podría destruir a la especie humana. El cómic de superhéroes moderno (en concreto la novela gráfica de Kevin Grevioux) y el videojuego son las claves para entender la triste y desoladora nueva estética del monstruo decimonónico de Frankenstein, ahora con tejanos y todo un experto en artes marciales...Es decir, una basura integral, difícil de asimilar; y si Mary Shelley levantara la cabeza enviaría una maldición fulgurante a Stuart Beattie y Kevin Gravioux, responsables del guión, por cometer tal dislate con su querida criatura, después de todo, un hijo querido, un retoño de su imaginación y de su capacidad para elaborar mitos perdurables incluso ante desaguisados como el de esta ¿película?
RS
-Aragonia, C. Grancasa,Palafox, Puerto Venecia, Yelmo-
Dir: Wally Pfister
Int: Johnny Depp, Rebecca Hall, Paul Bettany, Kate Mara, Morgan Freeman, Cillian Murphy,
Cole Hauser, Clifton Collins Jr., Josh Stewart, Olivia Taylor Dudley
El guionista Jack Paglen, junto a Jordan Goldberg, Alex Paraskevas y Wally Pfister que además debuta como director, han intentado darle sentido a este galimatías que se inicia de un modo prometedor pero va descendiendo sin control hacia la mediocridad más enervante. Pfister es un buen director de fotografía que ha trabajado muy bien junto a Christopher Nolan, pero no sabemos por qué oscuros designios de Hollywood le han puesto al mando de esta película... El Dr. Will Caster, un Johnny Depp "robotizado" durante casi todo el metraje por necesidades del guión, es el investigador más importante en el campo de la Inteligencia Artificial, y está trabajando en la creación de una máquina sensitiva que combine la inteligencia colectiva de todo lo conocido con el rango completo de emociones humanas. Sus experimentos altamente controvertidos le han hecho famoso, pero al mismo tiempo le han convertido en el principal objetivo de terroristas anti-tecnológicos que, en su intento de destruir a Will, se convertirán inadvertidamente en los catalizadores de su éxito haciéndole partícipe de su propia "trascendencia", de su conversión y transfiguración cuasidivinas. Para su mujer Evelyn (Rebecca Hall) y su mejor amigo Max Waters (Paul Bettany), ambos compañeros de investigación, la cuestión no es si pueden hacerlo… sino si deben hacerlo. Los peores miedos de Evelyn y Max se hacen realidad cuando la sed de conocimiento de Will evoluciona en una omnipresente búsqueda de poder de consecuencias desconocidas. Lo único que se vuelve terroríficamente incuestionable es que puede no haber modo de detenerle. Lo peor de la proliferación y éxito de las series televisivas es que están absobiendo y desarrollando muchas posibilidades argumentales del cine genérico -aquí, entiéndase de ciencia-ficción- que cuando llegan al cine parecen ya muy viejas. Eso le pasa a Trascendence, que en lugar de parecer novedosa se ha convertido en una torpe e ingenua serie "B", si se la compara con series como Person of Interest, nacida en 2011, y en la que mucho tiene que ver Jonathan Nolan, hermano y guionista habitual de las películas de Christopher...
RS
-Aragonia, C. Grancasa,Palafox, Puerto Venecia, Yelmo-
Dir: Jim Jarmush
Int: Tilda Swinton, Tom Hiddleston, Mia Wasikowska, John Hurt, Anton Yelchin,
Slimane Dazi, Jeffrey Wright.
Esta última película del director norteamericano Jim Jarmush (nacido en Akron, Ohio, en 1953), ambientada en un Detroit devastado -referencia, aunque no lo parezca, bastante naturalista- y en Tánger, es la película más británica que ha rodado hasta el momento. Por un lado sus protagonistas están incorporados por actores ingleses, muchas de las alusiones estéticas o bien tienen que ver con mítos de la cultura musical pop rock británica (David Bowie y otros) o bien se remontan a Christopher Marlowe, un dramaturgo inglés del periodo isabelino que para unos es el predecesor de Shakespeare y para otros fue el que directamente escribió algunas de las mejores obras de ese escritor nacido en Strafford-upon-Avon que tanta influencia ha tenido y que según algunas teorías simplemente no habría existido o se habría limitado ha firmar las obras sin tener nada que ver con su ejecución..
Adam (Tom Hiddleston) es vampiro, pero también en este siglo XXI un músico underground muy admirado que se las arregla para mantenerse alejado del mundanal ruido exterior. Parece profundamente deprimido y aletargado ante la dirección que han tomado los actos de la Humanidad, se reúne con su dura y enigmática amante, Eve (Tilda Swinton), quien no tiene reparos en reconocer su condición vampírica. Su historia de amor ha prevalecido al menos durante varios siglos, pero su idilio pronto es puesto en dificultades por la llegada de Ava (Mia Wasikowska), la salvaje e incontrolable hermana menor de aquella. En un mundo que se desmorona, en el que la poca calidad de la sangre de los humanos les obliga a conseguirla, con un mínimo de garantías, de médicos corruptos, nos encontramos con un film tremendamente irónico y culturalista. No se les ocurra escucharla en las voces de los avezados dobladores españoles que, ni en sueños, podrán aproximarse a los registros de estos vampiros que hablan un idioma matizado por los siglos y déjense llevar por la rica ironía de un Jarmush, ahora sí mucho más inspirado que en la soporífera Los límites del control (2009). Ayudan bastante ha construir los personajes y los ambientes los fragmentos musicales del laudista Josef van Wissen y de Sqürl, el grupo musical formado por el propio Jarmush, Carter Logan y Shane Stoneback, capaces de moverse con soltura entre el country y la psicodelia.
RS
-Aragonia-
CRÓNICA ACELERADA DE UNA SUPERACIÓN ANUNCIADA.
Jesús Bosque es el nuevo director del Festival. A él y su equipo se les ocurrió hablar de la crisis de los cuarenta años y de la necesidad de superarla. Huesca tiene un Festival de larga trayectoria y sobrado prestigio nacional e internacional en el terreno del cortometraje. La otra crisis, esa que nos sigue llevando a mal traer a casi todos los españoles, tampoco hizo fácil la transición a los cuarenta,
de hecho estuvo a punto de llevar a un punto muerto a un certamen que afortunadamente volvió a recuperar su esencia más importante: el cortometraje. Ese cine de corta duración se ha situado en el primer lugar de atención y lo ha hecho con una selección rigurosa de cine arriesgado, formalmente exquisito y comprometido en sus temas con la dura realidad circundante.
Este año le tocó al que esto suscribe participar de un modo más activo en un Festival con el que mantengo ya una larga vinculación. En primer lugar tuve la fortuna de
impartir una Master Class el día 18 de junio en la Escuela de Artes de la ciudad de Huesca en la que, junto a David Adiego, diseñador responsable de la renovada imagen que tiene este año el Festival, hablé de la historia de los cuarenta y dos carteles que han ido relatando, por un lado el devenir histórico del evento, y por otro el del
diseño cartelístico desde sus inicios en 1973. Mi exposición fue fruto de un trabajo de investigación anterior sufragado por una de las Ayudas a la Investigación del Instituto de Estudios Altoaragoneses (IEA) que por cierto también concede el Premio Jinete Ibérico, dentro del Concurso Iberoamericano, y que tuve la oportunidad de entregar en su nombre a Echoes de Sergio Martínez Alberto, sobre el que el acta del jurado (firmada por Paulo Roberto de Carvalho, Esteban Crespo e Iris Verhoeven), decía: "Por la búsqueda formal que trabaja en la relación entre el sonido y la imagen para reconstruir el pasado intangible". Búsquedas formales para alcanzar lo terrible y lo sublime, esencia y propósito del mejor cine.Y muchos de los cortometrajes premiados están en esa línea de riesgo personal y creativo. Algunos como Kel Yaum Kel Yaum de Reem Karssli, Premio Danzante al mejor cortometraje documental, nos llega desde Siria, para mostrarnos con pocos medios y elevadas dosis de verdad cotidiana el enfrentamiento fratricida de una guerra civil terrible, todavía enquistada en su país. Entrañable y repleto de frescura está El domador de peixos de Dani Resines y Roger Gómez, otro documental que obtuvo el Premio Especial José Manuel Porquet. Dentro del Concurso Iberoamericano se premiaron igualmente La isla de Domingo Sotomayor y Katarzyna Klimkiewicz, Premio Danzante, que destaca por su sobriedad y alejamiento formal a la hora de mostrarnos la complejidad de las relaciones familiares..., y la escalofriante Padre de Santiago "Bou" Grasso, Premio Especial Cacho Pallero y Premio Francisco García de Paso, cine de animación argentino que demuestra fehacientemente que pueden darnos desde ese género un cine extraordinariamente maduro por su capacidad expresiva y de denuncia de la injusticia social y política ante un pasado todavía muy cercano en la memoria. Ya dentro del Concurso Internacional destacaron Pozhar (El fuego) de Artem Volchkov, la ganadora del premio Danzante y automáticamente clasificada para participar en la categoría de cortometrajes de los Premios de la Academy of Motion Picture Arts and Sciences de Hollywood; y la coproducción entre Dinamarca, Canadá y Francia Hollow Land/Terre d´écueil de Uri y Michelle Kranot, Premio Especial Alberto Sánchez. La película rusa es un trabajo con una narrativa convencional pero muy efectiva sobre el peso de la fe ortodoxa, y sobre cómo la intolerancia e incomprensión generacional deben ser superadas, un trabajo de una extraordinaria madurez para ser la ópera prima de su realizador Artem Volchkov. La segunda es de nuevo un sensacional trabajo de animación y me atrevo de nuevo a citar literalmente la explicación dada en el acta por el jurado -formado en este caso por Nacho Carballo, Elena Furiase y Ananda Scepka: "Por su maravillosa y sorprendente propuesta visual dentro del campo de la animación y por hacer de unos personajes animados unos valores tan humanos. Destacando un brillante guión que nos hace reflexionar sobre el sentido de la vida y la deshumanización cuando la individualidad se convierte en masa. Con un mensaje final que nos lleva a reflexionar si es necesario sobrevivir ajustándose a los sistemas que nos quieren imponer en nuestras vidas o si es conveniente rebelarse y emprender una travesía hacia la libertad en busca de la verdadera Utopía". Y les aseguro que no exageran en cuanto a la potencia de un trabajo corto y de animación pero que dejó atrás cualquier atisbo de infantilismo. Lo mismo que Je t´aime deception de Heloise Haddad, Premio Jurado de la Juventud, con algunas secuencias oníricas en blanco y negro de una gran elegancia y sugerencia, y con una utilización de la música -entre la que incluyen un bello tema de Miles Davis- y la danza, simplemente magistrales. Los homenajes fueron para la joven y prometedora actriz Adriana Ugarte (Premio Ciudad de Huesca) y para el director oscense Carlos Saura (Premio Luis Buñuel), que ya había recibido en 1991 el Premio Ciudad de Huesca. La gala de clausura tuvo algunas sorpresas agradables como la intervención de un grupo de jazz, liderado por el trompetista Gerardo López, fusionando cine, swing, latin-jazz y folklore. La otra fue muy divertida y concienzudamente irreverente -una antología de la incorrección política- y tuvo que ver con la presentación de Javier Coronas, el humorista más en forma del panorama nacional. Debemos, por último, comentar que se aludió por parte del director del Festival, en su intervención final, a la necesidad de un apoyo más claro y decidido por parte del Gobierno Aragonés y añadimos nosotros, que una vez vistos los resultados de este festival renacido, la presencia de Nuestro Gobierno debería ser más importante y cuantiosa en el que, por ahora, sigue siendo el certamen cinematográfico más importante de Aragón.
RS.
Dir: Ralph Fiennes
Int: Ralph Fiennes, Felicity Jones, Michelle Fairley, Kristin Scott Thomas, Tom Hollander,
Perdita Weeks, Tom Burke
Charles Dickens (1812-1870) es quizás el novelista inglés más popular y reconocido de la historia de la literatura. Fue además una fuente de inspiración directa para David Wark Griffith (1875-1948), el cineasta norteamericano que fue capaz de trasladar su sofisticado sentido narrativo al nuevo arte cinematográfico y poner las bases de lo que sería la narrativa clásica en el incipiente universo audiovisual de los inicios del siglo XX. Llama la atención que la figura de Dickens, al contrario que sus obras, no haya tenido más apariciones cinematográficas. Su recuerdo ha sido y es todavía venerado. Estamos ante uno de los "santones" de la literatura en inglés y parecía intocable, tan "aforado" como si de un rey se tratara. Ralph Fiennes, más conocido por sus brillantes trabajos interpretativos, se atreve a adaptar, junto a Abi Morgan -el punto de vista femenino era fundamental- la novela de Claire Tomalin que desvela la aventura amorosa que el escritor Charles Dickens (Ralph Fiennes), en el apogeo de su carrera, casado y con 46 años, tuvo con Nelly Ternan (Felicity Jones), una joven de 18 que se convirtió en su amante secreta hasta su muerte. Sorprende agradablemente que en su segundo trabajo como director -el primero fue la adaptación de Coriolanus (2011), una de las más complejas obras de Shakespeare- logre una gran perfección en la ilustración de la terrible situación de Nelly, la amante de un escritor ya muy popular en vida, venerado por sus contemporáneos y como ya dijimos, casi intocable. Nelly, actriz e hija de actores, practicamente fue "vendida" por su madre, al detectar el evidente interés del escritor por la joven. Este hecho marcaría de por vida a Nelly y seguramente, cómo sugiere la historia narrada con elegancia por Fiennes, estuvo a punto de destruirla mentalmente. Sorprende el eficiente rendimiento de Felicity Jones, y por señalar algo ligeramente negativo, que Fiennes, siempre incuestionable como actor, quizás no esté aquí ante una de sus mejores recreaciones...
RS
-Aragonia,Cervantes-