Dir: Borja Cobeaga
Int: Ramón Barea, Josean Bengoetxea, Carlos Areces, Melina Matthews, Jons Pappila, María Cruickshank, Óscar Ladoire, Raúl Arévalo, Secun de la Rosa, Alejandro Tejería, Santi Ugalde, Gorka Aguinagalde.

Manu Aranguren (Ramón Barea), un político vasco, ejerce de interlocutor del gobierno español en las negociaciones
con ETA. En lugar de asistir, tal como esperaba, a un acto solemne y calculado, pronto verá que las casualidades, los errores o los malentendidos marcan el diálogo entre ambas partes y que la relación personal entre los negociadores será clave para la resolución del conflicto. Película basada en las negociaciones reales que tuvieron lugar entre Jesús
Eguiguren, el presidente del PSOE en Euzkadi y ETA, en 2005 y 2006.
Borja Cobeaga, como ya se encarga de resaltar la publicidad del filme, es el director de Pagafantas (2009) y uno de los guionistas de Ocho apellidos vascos (2014); además tiene una justificada fama como cortometrajista, muchas veces premiado. La verdad, me cuesta identificar la elegancia de su humor en la exitosa, y no por ello menos mediocre, Ocho apellidos vascos; sí que ese aspecto está presente en la bien intencionada (y ciertamente propagandística) Negociador. Borja Cobeaga, también guionista aquí, intenta mostrarnos el lado más humano de todos los que intervinieron en ese proceso político, ciertamente importante para España y el País Vasco. El personaje que mejor representa esa torpeza bienintencionada, es el de Manu, brillantemente resuelta por Ramón Barea, un buen actor, uno de los habituales secundarios de nuestro cine que demuestra que aún tiene una buena cantera de profesionales capaces de de recrear este tipo de personajes. Aunque ha sido vendida como una comedia, en realidad estamos ante una película de reconstrucción histórica, que, eso sí, interpreta con libertad "berlanguiana" -al estilo de Luis García Berlanga- una serie de hechos de bastante trascendencia histórica, pero lo hace buscando con ironía su lado más tierno, su lado más próximo y humano. Sólo lo consigue a medias, con una puesta en escena plana (televisiva, pero en su peor acepción) y con una falta de personalidad evidente que, por otra parte, ya era evidente en su primer largometraje.
R. S.
-Aragonia--
Dir: Neill Blomkamp
Int: Sharlto Copley, Dev Patel, Hugh Jackman, Sigourney Weaver, Jose Pablo Cantillo, Miranda Frigon, Brandon Auret, Sean O. Roberts, Ninja, Yolandi Visser, Robert Hobbs, Dan Hirst, Eugene Khumbanyiwa, Paul Hampshire, Kevin Otto.
Tras ser secuestrado por dos criminales durante su creación, Chappie se convirtió en la "criatura" adoptiva de una familia tan inusual como disfuncional. Chappie es un prodigio, un caso único con un talento excepcional: es un robot con sentimientos y que aprende, como si fuera un niño, a moverse en un contexto de delincuentes y gangsters de poca monta, aunque fuertemente armados y bastante violentos. Este guión de Neill Blomkamp y Terri Tatchell, le da la vuelta al personaje de Robocop, de hecho termina por enfrentarse a otro robot policía controlado por un soldado veterano con evidentes ansías de continuar matando, aunque sea a distancia con un dron fuertemente equipado para la guerra urbana...
Neill Blomkamp está, ahora mismo,en una caída en picado en cuanto a su creatividad. Distrito 9 (2009), su primer largometraje, supuso una más que agradable sorpresa para el género de ciencia-ficción (subgénero cyberpunk), lleno de buenas ideas y hasta de alusiones, más o menos directas, al problema del racismo (algo de lo que saben mucho en su país), resuelto con un presupuesto relativamente exiguo, pero que no se notó nada en la generación de los necesarios efectos especiales. En Elysium (2013), al amparo de las productoras norteamericanas, logró un producto más espectacular desde el punto de vista formal, pero bastante más limitado en su capacidad de mensaje. Ahora, en Chappie, llama la atención la profunda infantilización de los personajes y de las situaciones.Para lograr hacer simpática esta nueva inteligencia artificial -y no sé ya cuantas han aparecido este año en las pantallas cinematográficas-, se nos presenta con el aspecto de robot-ganster-rapero, o algo parecido, y aprende a comportarse según los parámetros de su "familia", es decir la panda de delincuentes que lo han secuestrado. Hasta un género como este necesita un mínimo de verosimilitud, y esta película parece toda una lección de cómo lograr que un relato resulte increíble y bobalicón...En fín, una pena..., yo esperaba más de este joven realizador sudafricano.
R. S.
-Aragonia, C. Grancasa, Palafox, Puerto Venecia, Yelmo-
El 9 de marzo se inició un ciclo sobre cine y arte contemporáneo que se está proyectando en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza, abierto al público en general, además es una de las actividades complementarias para los alumnos de la asignatura “Arte del siglo XX y últimas tendencias”, del Grado de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza. Todas las películas tienen una breve presentación y un debate posterior. Intervienen los profesores de la Universidad de Zaragoza Isabel Yeste, Roberto Sánchez y Fernando Sanz , y el ensayista y escritor especializado en cine Luis Betrán.
El responsable de la selección de títulos y de la coordinación del ciclo es Roberto Sánchez.
Todaslas películas se proyectaran a las 19,15 h.
El manantial (The Fountainhead, 1949) de King Vidor. (9 de marzo) fue presentado por el profesor Roberto Sánchez.
Los amantes de Montparnasse (Montparnasse 19, 1958) de Jacques Becker. (11 de marzo) fue presentado por Luis Betrán.

El amor es el demonio (Love Is the Devil: Study for a Portrait of Francis Bacon, 1998) de John Maybury (16 de marzo), será presentada por el profesor Fernando Sanz.
Pollock (2000) de Ed Harris (17 de marzo), será presentada por la profesora Isabel Yeste.
Y, atención, cambian sus fechas de proyección
Apuntes de Frank Ghery (Sketches of Frank Gehry, 2006) de Sidney Pollack (19 de marzo), también comentada por Isabel Yeste.
Shirley: Visions of Reality (2013) de Gustav Deutsch (26 de marzo), comentada por el profesor Roberto Sánchez.
Dir: John Michael McDonagh
Int: Brendan Gleeson, Kelly Reilly, Chris O'Dowd, Aidan Gillen, Domhnall Gleeson, David Wilmot, Dylan Moran, Marie-Josée Croze, Killian Scott, Isaach De Bankolé, M. Emmet Walsh, Pat Shortt, Gary Lydon, Orla O'Rourke, Owen Sharpe, David McSavage, Michael Og Lane, Mark O'Halloran, Declan Conlon, Anabel Sweeney

El Padre James Lavelle (Brendan Gleeson) está dispuesto a conseguir un mundo mejor. Le apena comprobar la cantidad de litigios que enfrentan a sus feligreses y a la gente de su perdida parroquia en el remoto Condado irlandés de Sligo. Un día, mientras está confesando, recibe una amenaza de muerte de un feligrés anónimo, que dice haber sufrido repetidas violaciones durante su infancia por parte de un sacerdote católico. Será el padre James Lavelle (al parecer un cura íntegro y sin ese tipo de tendencias sexuales) quien deba pagar con la vida por sus compañeros y además seguir un penoso calvario. Este segundo largometraje del irlandés John Michael McDonagh atesora un brillante trabajo de Brendan Gleeson (que ya fue el protagonista en su primer largometraje El irlandés/The Guard en 2011), y resulta insuficiente para salvar esta pretenciosa parábola moderna sobre algunas graves cuentas pendientes de la iglesia católica, para nada resueltas con ese perdón pedido por el actual Papa (el franciscano argentino Jorge Maria Bergoglio). Quizá haya que ser un devoto creyente para poder aceptar el desenlace propuesto por McDonagh (también el guionista del film) -que no debo ni puedo desvelar-; o quizás sea que mi capacidad de análisis se ha derrumbado irremisiblemente, o es que, para alcanzar la iluminación, necesito la intervención de un alma caritativa que intente aclararme cuál es el sentido real y el mensaje de esta película que se atreve a comenzar con una cita de San Agustín.
R. S.
-Aragonia, Palafox-
Dir: Nacho G. Velilla
Int: Yon González, Julián López, Blanca Suárez, Miki Esparbé, José Sacristán, Úrsula Corberó, Malena Alterio, Javier Cámara, Carmen Machi, Younes Bachir, Arturo Valls
Hugo (Yon González) y Braulio (Julián López), dos jóvenes con formación universitaria, hartos de no encontrar ni trabajo ni futuro en España, deciden emigrar a Alemania siguiendo los cantos de sirena de un programa de televisión tipo "Españoles por el mundo". Pero pronto descubrirán que sobrar en un sitio no significa ser necesario en otro y que perseguir el sueño alemán puede tener mucho de pesadilla que de cuento de hadas. Este guión a cuatro manos de Antonio Sánchez, David S. Olivas, Oriol Capel, y el mismo Nacho G. Velilla, no resulta tan afortunado como en sus dos largometrajes anteriores Fuera de carta (2008) y Que se mueran los feos (2010). Da la sensación que su entregada labor como responsables de algunas series televisivas (por ejemplo Aída) ha terminado por hacer derivar su estilo hacia la comedia más simplona. Ni siquiera las sinceras alusiones a la terrible situación que nos está tocando vivir, o el buen trabajo del veterano José Sacristán, salvan a esta comedia de la vulgaridad. El magnífico gag final tampoco puede dejarnos engañar. Es fácil reírse con esa situación, pero para nada salva la mediocridad general de un film del que, teniendo en cuenta los antecedentes del realizador zaragozano, se esperaba mucho más.
R. S.
-Aragonia, C. Grancasa, Palafox, Puerto Venecia, Yelmo-