lunes, 11 de noviembre de 2013

El juego de Ender (2013)***

Dir: Gavin Hood
Int: Asa Butterfield, Harrison Ford, Abigail Breslin, Ben Kingsley, Hailee Steinfeld, Viola Davis,
Suraj Partha, Moises Arias


Setenta años después de una guerra entre seres humanos y extraterrestres, un niño es enviado a una escuela militar espacial con el fin de prepararlo para una futura invasión. Adaptación de la popular 
novela de ciencia-ficción de Orson Scott Card."El juego de Ender" es una de las más reconocidas novelas de ciencia-ficción de todos los tiempos.Creció a partir de una breve novela escrita en 1977, y ya en su versión definitiva de 1985,  recibió dos de los premios más importantes del género (Premio Nebula y Premio Hugo). Orson Scott Card es un novelista de éxito, siempre dentro de los géneros de la ciencia-ficción y fantasía, y ha convertido esta historia en una extensa saga con más de diez entregas y varios conjuntos de relatos que tienen lugar en el universo de Ender. Gavin Hood es un actor, guionista y director sudafricano con una llamativa trayectoria como realizador y antes de adaptar "Ender´s Game" realizó, por ejemplo, la estupenda "Tsotsi" (2005) ambientada en su país, y en el género fantástico (ya producida en Estados Unidos) una de las más flojas entregas de la saga de "X-Men": "X-Men orígenes: Lobezno" (2009). Ahora, ha sido muy respetuoso a uan historia que anticipó el valor que para la formación militar y estratégica habrían de tener las máquinas simuladoras y el desarrollo informático en general, pero que también habla de los problemas de conciencia del que tiene que responsabilizarse del exterminio de una raza para preservar la suya, de los serios problemas de comunicación con los que no son iguales y de la latente violencia que en todos los humanos parece convivir en un difícil equilibrio con el respeto, la comprensión y la empatía. La película se queda algo corta a la hora de reflejar el entrenamiento militar de Ender (y su necesaria manipulación psicológica) y quizá el joven Asa Butterfield (Ender Wiggin) no es exactamente la materialización del personaje que muchos lectores tenemos de Ender, pero la película es lo suficientemente respetuosa con la historia y, como ocurre con el relato escrito, abre las puertas a un personaje apasionante, cuya evolución en "La voz de los muertos" (la segunda novela de la saga) es una de las más logradas del género fanta-científico.



R. S. 

-Aragonia, C. Augusta, C. Grancasa, Palafox, Puerto Venecia, Yelmo-

jueves, 7 de noviembre de 2013

Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013)***

Dir: David Trueba
Int: Javier Cámara, Natalia de Molina, Francesc Colomer, Ramón Fontserè, Jorge Sanz, Ariadna Gil

Antonio (Javier Cámara) es un profesor que utiliza las canciones de The Beatles para enseñar inglés en la España de 1966. Cuando se entera de que su ídolo John Lennon está en Almería rodando "Cómo gané la guerra" (1967) de Richard Lester, decide viajar hasta allí para conocerle. En su ruta recoge a Juanjo (Francesc Colomer),un chico de 16 años que se ha fugado de casa, y a Belén  (Natalia de Molina), una joven de 21 que  aparenta estar también escapando de una situación bastante incómoda. David Trueba demuestra, una vez más, que escribe bastante bien y que su personalidad como director es prácticamente inexistente, no pasando su trabajo de puesta en escena de un discreto aprobado, aunque de vez en cuando se agradece la pulcra y relamida corrección formal, carece, en definitiva, de la necesaria "rasmia"  que pudiera permitirnos vibrar y sentir con más fuerza algunas de las injustas situaciones de esa España de los sesenta, que todavía estaba sometida a la insidiosa pesadilla del franquismo, cuya vulgaridad y terror siguen salpicando las vidas españolas todavía en el siglo XXI. Es verdad que uno de los aciertos (no carente de riesgos para la verosimilitud de las situaciones y la reconstrucción de época) de Trueba (David) es establecer paralelismos con la época actual, por otra parte imposibles de evitar si somos mínimante conscientes de que vivimos en una democracia tutelada, durante esta insidiosa crisis económica, por un partido que nunca condenó los asesinatos del dictador y en el que algunos de sus militantes se declaran orgullosos herederos del franquismo. Todo eso está latente en la historia, pero la narración termina diluyéndose  a causa de su tono meloso, agradable y poco o nada combativo. Es como una canción que podría haber escrito Lennon bajo el influjo de la sedante marihuana, suave y melodiosa perorata, agradable, llevadera y en la que a mi, al menos, me hubiera gustado escuchar algo más de Rock&Roll, unos sonidos más secos, unas imágenes con más ritmo que nos sacudieran de la modorra que parece envolverlo todo....


R. S. 

-Palafox-

Behind The Candelabra (2013)**

Dir: Steven Soderbergh
Int: Michael Douglas, Matt Damon, Dan Aykroyd, Debbie Reynolds, Scott Bakula, Rob Lowe

Antes de Elvis, Elton John y Madonna, existió Liberace (Michael Douglas): pianista virtuoso, artista, habituado a la escena y los plató de televisión. Liberace apreciaba la desmesura y cultivaba el exceso, dentro y fuera del escenario. Un día de verano de1977, el joven y hermoso Scott Thorson (Matt Damon) entra en su camerino y a pesar de la diferencia de edad y del medio social, los dos hombres empiezan una relación secreta que duraría cinco años.Una relación marcada por un sometimiento enfermizo por parte del más joven, que le llevó a modificar su físico y a someterse a operaciones de cirugía estética, buscando un parecido con su amante y modelo. A la búsqueda de una figura paterna y llevado por una cierta inocencia patológica, calló en el entramado de las drogas y de las supercherías de la Nueva Babilonía. Magnífico y valiente trabajo de la pareja Douglas-Damon, capaces de hacernos creer a estos dos personajes terriblemente absurdos y no por ello menos reales, en una historia de amor, más allá de las convenciones. A pesar del indudable valor en la recreación de los personajes por parte de los actores, el estilo de Soderbergh en la dirección es más bien pobre y está a punto de vulgarizar en exceso una historia tan peculiar que si no se inspirara en la propia autobiografía de Scott Thorson y en la exuberante personalidad de Wladziu Valentino Liberace -ese era el verdadero nombre de este pianista italo-polaco-, más de uno se la tomaría por una absurda invención de Hollywood. Por cierto, estamos ante una producción de la cadena de televisión HBO, y por tanto concebida para su exhibición televisiva. Y en un canal de televisión tuvimos ocasión de verla, con muchas espectativas por las críticas recibidas, y resultados más bien escasos según nuestro criterio...


R. S. 

-Canal +-

Sólo Dios perdona (2013)**

Dir: Nicolas Winding Refn
Int: Ryan Gosling, Kristin Scott Thomas, Vithaya Pansringarm, Rhatha Phongam.


En Bangkok, Julian (Ryan Gosling), un fugitivo de la justicia estadounidense, dirige un club de boxeo tailandés que actúa como tapadera para su tráfico de estupefacientes.Su madre (Kristin Scott Thomas), jefa de una organización criminal, desembarca procedente de Estados Unidos para repatriar el cuerpo de su hijo favorito, Billy (Tom Burke): el hermano de Julian ha sido asesinado tras haber masacrado salvajemente a una joven prostituta. Llena de odio y venganza, exige a Julian la cabeza de los asesinos.Lo que le llevará a enfrentarse a Chang (Vithaya Pansringarm), un extraño policía jubilado,adulado por los demás policías y que reune en su persona a un sofisticado justiciero, a un tierno padre y a un hábil cantante de karaoke.Con este combinado, el director danés Nicolas Winding Refn ha construido su película de acción al estilo oriental, en la que ha querido llevar al límite una cierta ritualización de la violencia, a medio camino entre lo irónico y el homenaje al cine de Takeshi Kitano o Takeshi Miike, dos realizadores japoneses maestros en este peculiar género con sus personales miradas  que incluyen violencia bastante explícita, abundantes miembros seccionados, efusiones sanguinolentas y un sentido del humor difícil, en muchos casos, de asimilar. El realizador danés, ya había abordado el tema en su trilogía "Pusher" y se había recreado, aunque todavía con códigos más occidentales y también con Ryan Gosling, en la reciente "Drive", un ejercicio mucho más sutil que "Only God Forgives", conscientemente contagiada de ritmos y cadencias orientales o para ser más precisos Tailandeses.

R. S. 

-Aragonia, Palafox-

lunes, 4 de noviembre de 2013

Thor: El mundo oscuro (Thor: The Dark World, 2013)**

Dir: Alan Taylor
Int: Chris Hemsworth, Natalie Portman, Anthony Hopkins, Tom Hiddleston,
Christopher Eccleston, Idris Elba, Kat Dennings, Adewale Akinnuoye-Agbaje


Un guión con unas cuantas complejidades, escrito por Christopher Yost,
Christopher Markus, Stephen McFeely, Robert Rodat y Don Payne con la difícil misión de darle continuidad a esta saga que, como tantas otras, procede de la factoría Marvel y en concreto fue desarrollada  por Jack Kirby, Stan Lee y Larry Lieber.
Ahora, en "Thor: El mundo oscuro", Thor (Chris Hemsworth) lucha por
restablecer el orden en todo el cosmos… pero una antigua raza llamada
los Elfos Oscuros y que lidera el vengativo Malekith (Christopher Eccleston) regresa para volver a sumir al universo en la oscuridad.o por lo menos a intentarlo. Thor se enfrenta a un enemigo al que ni siquiera Odín (Anthony Hopkins) y el poderoso Asgard pueden hacer frente, y deberá embarcarse en su viaje más peligroso a la vez que personal. Se reencontrará con Jane Foster (Natalie Portman) y se verá obligado a sacrificarlo todo para salvar el mundo.El realizador Alan Taylor ha forjado su experiencia en unas cuantas series de prestigio. Ha dirigido tres largometrajes no muy destacables y episodios de "Homicidio", "Sexo en Nueva York", "Perdidos", "Roma", "Los Soprano", "Mad Men", "Boardwalk Empire" y "Juego de Tronos", entre otras. Aparentemente tenía un aval más que suficiente, pero éste no le ha permitido superar un cierto aire caótico en la segunda entrega de "Thor" que ya tenía la primera del año 2011 (y que entonces dirigieron Kenneth Branagh y Joss Whedon). Ya en esa adaptación se dejaba claro que Thor y sus colegas asgardianos (y el resto de habitantes de ese universo ¿paralelo?) no son diosese, aunque sí que tienen una extraordinaria longevidad, ¿superpoderes? y una tecnología muy superior a la de los simples, debiluchos y mortales humanos. Debemos deducir que esa es la razón. por la que cuando se paseaban por la Tierra eran considerados dioses. Resumiendo, el extenso equipo de guionistas ha construido una variante de la "Space Opera" con los suficientes saltos espaciales-especiales y dimensionales como para justificar un montaje de acción sin pies ni cabeza, una historia que a duras penas tiene sentido, si no se cede hasta el máximo en la suspensión del sentido y unas situaciones que para hacerse más cercanas se han sazonado de "chistes"y guiños humorísticos que no hacen otra cosa que contribuir al caos. "Thor o el mundo caótico", hubiera sido un título más certero. Por cierto, el "fortachón" Chris Hemsworth, cada día parece más despistado.

R. S. 

-Aragonia, C. Augusta, C. Grancasa, Palafox, Puerto Venecia, Yelmo-